| Telemadrid
(Actualizado

El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, afirmó este martes que el Gobierno mantendrá un "nivel de apertura razonable" en la tramitación parlamentaria de la reforma de la negociación colectiva, pero subrayó que no introducirá cambios que afecten a la ultraactividad de los convenios ni a la flexibilidad interna de las empresas.

En su intervención en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), Gómez subrayó que el mantenimiento de la ultraactividad y el modelo de flexibilidad interna son "piezas esenciales del diseño de la reforma" y, por lo tanto, "no deberían verse alteradas" durante la tramitación parlamentaria.

En concreto, el Ejecutivo no quiere que se altere la decisión de no eliminar la ultraactividad de los convenios, es decir, el mantenimiento de sus condiciones más allá de su vigencia mientras se negocia un nuevo acuerdo.

Tampoco permitirá que se modifique en lo esencial el modelo de flexibiidad que recoge la reforma, es decir, que no dejará que sean los empresarios los que puedan decidir de forma unilateral, sin contar con el acuerdo de los trabajadores.

También defenderá que, en ambos casos, cuando no haya acuerdo, el conflicto se solucionará mediante un proceso de arbitraje o de mediación.

A pesar de que no permitirá grandes cambios en estas materias, el ministro quiso "invitar" a los interlocutores sociales y a las fuerzas políticas a participar "activamente" en el trámite parlamentario. En este sentido, reiteró que si las organizaciones sindicales y empresariales logran en este tiempo un acuerdo en alguna de las materias de la negociación colectiva, el Gobierno se compromete a "reflejarlo" en la reforma.

SIN ACUERDO

Sobre la falta de acuerdo entre sindicatos y patronal para la reforma, el responsable de Trabajo insistió en que el Gobierno "siempre prefirió" el acuerdo en esta materia y apuntó que tuvo que regular "entre dos polos" con una reforma que es "un ejercicio responsable y sincero de equilibrio".

En cuanto al papel de la CEOE en la negociación, el ministro defendió que el presidente de la patronal, Juan Rosell, ha colaborado "lealmente, con éxite y sin éxito". Añadió que "la CEOE tiene un buen presidente al frente".

Sin embargo, Gómez criticó con dureza el documento que la patronal madrileña CEIM hizo público sólo unos días antes de la ruptura de la negociación con los sindicatos.

En este texto, la patronal dice que "no debemos hacer nada que obstaculice las tareas del futuro Gobierno".

Para el ministro, esta afirmación implica que "lo que hay que hacer es dejar de negociar". "Ésta es la primera vez que ocurre en democracia", denunció Gómez, quien añadió que estas declaraciones de CEIM le parecen "muy desafortunadas".