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El Museo Thyssen-Bornemisza presenta la exposición 'El Renacimiento en Venecia. Triunfo de la belleza y destrucción de la pintura'. Una muestra dedicada al arte veneciano del siglo XVI, su primer gran periodo de esplendor, con casi un centenar de obras de artistas como Tiziano, Tintoretto o Veronés.

El museo Thyssen-Bornemisza ha presentado, este lunes 19 de junio en Madrid, la exposición 'El renacimiento en Venecia. Triunfo de la belleza y destrucción de la pintura', que se podrá visitar desde este martes 20 de junio hasta el próximo 24 de septiembre. En declaraciones a Europa Press, el director artístico del museo, Guillermo Solana, ha señalado que se trata de una muestra de 90 piezas "donde se encuentra lo mejor de la creación artística de venecia en el siglo XVI".

De esta forma, la muestra reúne obras de artistas como Tiziano, Tintoretto, Veronés, Jacopo Bassano, Giorgione o Lotto, entre otros. Se trata de un conjunto de pinturas, y algunas esculturas, grabados y libros, procedentes de colecciones privadas y museos como la Gallería dell'Academia de Venecia, el Museo Nacional del Prado de Madrid, el Palazzo Pitti de Florencia el Musée du Louvre de París o la National Gallery de Londres, según ha explicado en rueda de prensa el comisario de la exposición, Fernando Checa.

OBRAS QUE MUESTRAN EL TRAYECTO DEL IDEAL DE BELLEZA VENECIANA

En este contexto, Solana ha explicado que el hilo conductor de la muestra es "el trayecto del ideal de belleza veneciana". Haciendo alusión al subtitulo de la exposición, 'Triunfo de la belleza y destrucción de la pintura', ha relatado que en Venecia a comienzos del siglo XVI se impuso la idea clásica de que "el arte tenía que estar al servicio de la creación de belleza".

"La mayor parte de la exposición está dedicada a marcar que ideales de belleza se desplegaron en Venecia", ha declarado para explicar que en las primeras salas de la exposición se encuentran obras que muestran el ideal de joven melancólico e intelectual; la figura de la mujer seductora y hedonista; y el brillo del poder con la belleza masculina viril y madura.

Asimismo, ha subrayado que la evolución de la pintura veneciana fue en el sentido de "dar cada vez más autonomía a los procesos y a la mano del pintor" y que comenzó a alejarse del "sometimiento" para dar rienda suelta a la "improvisación". "A finales del 'Cinquecento' se produce esta evolución que conduce a las libertades de la pintura moderna y al impresionismo", ha añadido.

"La exposición cuenta así el proceso por el cual se constituyó el ideal clasicista, la belleza la armonía y el equilibrio, y cómo luego eso se deshizo y terminó en una pintura inacabada, de tema más dramático y difícil", ha señalado para apuntar que la muestra acaba con el cuadro 'Cristo crucificado', de Tiziano, para transmitir el "aire trágico" de esta última etapa.

OBRAS TRAÍDAS DE VARIOS PAÍSES Y LAS MARAVILLAS DEL MUSEO

En cuanto a los cuadros, Solana ha destacado las piezas de 'El retrato de un joven', traído de la academia de Venecia; 'El rapto de Europa', de Veronés ; 'Joven caballero en un paisaje', de Carpaccio; y las tres Magdalenas de Tiziano, traídas de Rusia, Nápoles y una colección privada. "Es algo muy importante por que es difícil reunir las tres piezas", ha añadido. Asimismo ha destacado que en la muestra se encuentran también algunas de "las mejores maravillas" de la colección permanente del museo.

En esta línea, Solana ha explicado que en Venecia "primaba el color y los sentidos sobre el dibujo", debido a que tenía fama de ser la ciudad más libertina de Europa en el siglo XVI. Al no estar sometida, primaba el hedonismo y la sensualidad, algo que, a su juicio, "delata una sensibilidad distinta a la otros renacimientos de Europa".

"Venecia es la gran escuela de pintura europea, de la que vienen todas las demás", ha declarado tras señalar que "todo el colorismo europeo, desde Rubens hasta los impresionistas viene de Venecia". "Por todo esto, Venecia está en el centro de las colecciones Thyssen", ha concluido.