(Actualizado

Los Secretos ofrecerán dos conciertos especiales en la Sala Galileo de Madrid este miércoles y el jueves bajo la denominación 'Los Secretos en un concierto Raro', donde repasarán las canciones más desconocidas de su repertorio, elegidas por sus incondicionales fans a través de un concurso convocado por Facebook, y en un formato inédito.

Entre todos los seguidores que han enviado sus propuestas, los veinte repertorios más votados tendrán un pase doble para un 'showcase' exclusivo del grupo en la tarde del día 19 de julio. Además, durante toda la semana la Sala Galileo acogerá una exposición de fotografías de Marta Pich y una colección de rarezas del grupo conseguidas por Jesús Ruiz llamada 'El Atrapador de Secretos'.

Los Secretos publicaron el año pasado 'En Este Mundo Raro', su último disco, el número doce desde que comenzaran su andadura hace algo más de treinta años y el primero con nuevas canciones desde que en 2006 editaran 'Una y Mil Veces'. En palabras del guitarrista Ramón Arroyo, se trata de su álbum más maduro, más que nada porque es el que han "hecho con más años".

Su líder, Alvaro Urquijo, lamenta que actualmente "la música no esté socialmente respaldada" y que sea algo que "la gente cree que no tiene precio". "Pero lo que no se les olvida es pagar al ADSL, por eso la ruina del músico es la riqueza de las operadoras. Yo soy apolítico pero en los años ochenta al menos tocar estaba bien visto, y ahora no tanto", añade.

"EL MUNDO POP NO ABRAZA LA POLITICA"

Urquijo reconoce que no querían dejar pasar tanto tiempo entre disco y disco, pero una operación en la mano que le realizaron y que salió mal, le obligó a pasar por quirófano hasta tres veces más, por lo que tuvieron que permanecer parados.

Para el artista, "en este mundo raro hay muchas mentiras oficiales, y el mundo está hecho de gente, no de los que mienten, por lo que el pueblo debería estar más presente y no sólo sufrirlo". "El mundo del pop nunca ha estado abrazado a la política y no va a empezar ahora, y Los Secretos viven más por el lado de los sentimientos que del mercado", añade.

Después de confesar que le cuesta mucho hacer una canción que le "parezca buena", asegura que no le molesta ni le "ofende" que le llamen "melancólico". "Escuchamos de todo y aplicamos un lenguaje universal en nuestra música, con cierto contenido de emotividad, son canciones que todo el mundo puede entender", señala