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Casi 30 años después de crear a Tony Montana, Al Pacino celebra que "Scarface" mantenga intacto su estatus como hito de la cultura popular, un clásico del cine de gánsteres que volverá a las salas de EEUU el próximo día 31 como conmemoración de su salida a la venta por primera vez en Blu Ray.

"No se puede fabricar una película así; que 'Scarface' se haya convertido en lo que es hoy día es cosa de los designios de esta industria", dijo Pacino la pasada noche en la alfombra roja del Teatro Belasco, de Los Ángeles (California), donde tuvo lugar la presentación de la edición en Blu Ray del filme.

"Tony Montana (el protagonista del filme) es como Ícaro. Lucha y se esfuerza por alcanzar el sol, se atreve a ello, y eso es algo que vive en el interior de todos nosotros. Nos representa de alguna manera. Nos da algo con lo que identificarnos", contestó el mítico intérprete a una pregunta de Efe sobre las cualidades del personaje que más le atrajeron.

Al acto acudieron también otros nombres del reparto como Steven Bauer, F. Murray Abraham y Robert Loggia, quienes completaron una amena sesión de preguntas y respuestas tras la alfombra roja en el interior del Teatro, amenizada con la música del rapero Ludacris.

"Scarface", una versión del filme homónimo de 1932 dirigido por Howard Hawks, narra el ascenso y caída de un cubano que abandona la isla en el famoso éxodo de Mariel en 1980 y funda un imperio de la cocaína en Miami, todo ello en casi tres horas de metraje repletas de violencia, lenguaje soez y estética de videojuego.

Consiguió tres candidaturas a los Globos de Oro y también una nominación a los Razzie (los anti-àscar), para De Palma como director. El Instituto del Cine Americano (AFI) nombró en 2008 la cinta como una de las diez más influyentes de la historia dentro del género de gánsteres.

Fueron nueve meses de rodaje en los que siempre existió el temor a que De Palma y Stone llegaran a las manos por sus diferencias creativas. "Era una combinación explosiva", admitió un Pacino con estética "hippie": pelo largo, pañuelo en la frente y varios anillos y colgantes.

"La puesta en escena operística de De Palma no casaba bien con las preocupaciones sociopolíticas de Stone, pero no llegaron a chocar. Lo malo es que la crítica nos machacó. No hay nada peor que el hecho de que te den palos por algo que merece la pena. Pero luego la película creció en las calles. Eso fue una sorpresa", agregó el intérprete, de 71 años.

La cinta dirigida por Brian de Palma y con guión de Oliver Stone se estrenó en 1983 entre críticas muy negativas, pero el filme no tardó en causar desde un enorme impacto en la cultura popular, ya sea por las célebres frases de Montana ("Say hello to my little friend"), las vestimentas de los personajes o por cómo refleja el narcotráfico en EEUU durante la década de 1980.

"Cuando tratas de recrear y diseñar algo que está ahí, que es real, corres el riesgo de que el público no lo acepte si no te dejas la piel en cada detalle", comentó Martin Bregman, productor de la película. "Por eso ser fiel a la realidad es siempre clave", añadió quien trabajó en otras películas de Pacino como "Dog Day Afternoon", "Serpico" o "Carlito's Way".

Ese es uno de los factores que pueden explicar el éxito del filme. El otro, indudablemente, es la actuación histriónica y pasada de vueltas de Pacino. "¿Cómo se puede explicar que hoy siga siendo un filme relevante?", preguntó a Efe F. Murray Abraham. "¿Por qué una película puede serlo y otra no? Hay algo inexplicable en ella que conecta con la gente joven y adulta. Si pudieras explicarlo tendrías una fórmula y podrías hacer varias así, pero no la hay. La respuesta tiene que ver con Al. Es un actor muy poderoso", argumentó.

La cinta regresará a cerca de 500 salas de cine de EEUU como conmemoración de su salida al mercado en formato Blu Ray, con las imágenes y el sonido restaurados en alta definición.