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El festival Primavera Sound, una de las principales citas musicales de Europa, despedía el pasado domingo su edición 17 con más de 200.000 espectadores de 125 países y un relevo generacional tanto del público como de las propuestas artísticas.

Los directores del festival, Alfonso Lanza y Alberto Guijarro, han realizado un balance positivo por la calidad de lo visto sobre el escenario y por el feedback entre publico y artistas, un cartel con 226 nombres repartidos , en catorce escenarios (sin contar los repartidos por el resto de la capital catalana), con nombres tan destacados como Van Morrison, Grace Jones, Arcade Fire, The XX o Bon Iver, entre otros.

Los organizadores del evento (que mueve un presupuesto de 12 millones de euros) han señalado que el público extranjero supone ya el 55% del total, lo que demuestra el interés que el festival despierta fuera de España.

Por ello, han pedido a las administraciones una mayor implicación para que se mejoren las instalaciones del Fórum, epicentro del festival, y que creen no se han renovado de forma adecuada por lo que han quedando obsoletas, especialmente los grandes escenarios de las explanadas, lleno de socavones que no cumplen las necesidades mínimas para acoger actuaciones de calidad.

En este sentido, han remarcado que, aunque no existe en la capital catalana otro espacio que pueda acoger un evento de este tamaño, no está en sus planes inmediatos moverse de Barcelona, por lo que han insistido en el acondicionamiento de las actuales instalaciones, que en esta edición han ocupado 192.000 metros cuadrados.

"ARCADE FIRE" Y "GRACE JONES" CORONAN EL FESTIVAL

Arcade Fire han vuelto a reinar en el Primavera Sound, un festival que ya deben sentir como su segunda casa, teniendo en cuenta que han actuado aquí en cuatro ocasiones: en 2005, cuando presentaron "Funeral"; en 2014, cuando acababan de producir "Reflektor", y este año, en el que han hecho doblete con un concierto programado y otro sorpresa.

"Wake Up" ha sido el pistoletazo de salida en esta sesión "extended" a la que ha seguido "Everything Now", el single que da nombre a su nuevo disco, que han coproducido junto a Steve Mackey (Pulp), y Thomas Bangalter (Daft Punk), que saldrá a la venta el 28 de julio. También ha sonado "Creature Comfort", otro de los temas del nuevo trabajo.

El concierto era el plato fuerte de la última jornada del festival y, aunque ha congregado a varios millares de personas (en el escenario más grande del festival), no se han repetido las aglomeraciones que se vivieron el año pasado en el concierto de Radiohead.

La banda liderada por Win Butler y Régine Chassagne también ha tenido tiempo para rescatar algunos de sus temas más emblemáticos, como "The Suburbs", "Here comes the night time", "Ready to start", "Reflektor" y "No cars go".

El combo de Montreal ya habían ofrecido un concierto este jueves, cuando sin previo aviso aparecieron en un pequeño escenario del festival, que había pasado inadvertido hasta entonces. En esa ocasión, tan solo unos centenares de afortunados supieron de la actuación, nada que ver con el macroconcierto de esta noche.

Esta hiperbanda ha asegurado que Barcelona es una de sus ciudades favoritas, y que por ello la han escogido para arrancar su nueva gira por Europa y Estados Unidos. ¿Lisonja de cortesía? En cualquier caso, el público lo ha agradecido con unos aplausos y gritos.

Arcade Fire, que han tomado el relevo de una incombustible Grace Jones, han logrado dejar un magnífico sabor de boca a un público cada vez más internacional -han asistido fans de 125 países- y numeroso, ya que, en sus cuatro jornadas, está edición ha superado los 200.000 asistentes, el 55% de ellos extranjeros.