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El escritor por excelencia de la lengua española no había tenido nunca una gran exposición y por ello, cuando se cumplen cuatrocientos años de su muerte, la sociedad "salda la deuda" que tenía con Miguel de Cervantes con la muestra que inaugurarán mañana los Reyes en la Biblioteca Nacional.

Miguel de Cervantes: de la vida al mito (1616-2016) es la exposición organizada por la BNE y Acción Cultural Española (AC/E), cuyo comisario, el presidente de honor de la Asociación de Cervantistas, José Manuel Lucía Megías, ha explicado que era necesario que la sociedad española cubriera este déficit, después de que hace un siglo se suspendieran los actos conmemorativos del tercer centenario por la Guerra Mundial.

Más de 200 piezas relacionadas con la vida del escritor, entre documentos, libros, esculturas, fotografías, óleos y otros objetos podrán verse desde mañana y hasta el 22 de mayo en esta exposición que acercará al gran público a Cervantes tanto como hombre como personaje y mito.

Tres dimensiones del escritor que, ha señalado Lucía en la presentación de la exposición, permitirán "bajar a Cervantes de la peana de mármol y de los atriles de bronce para ponerlo a nuestra altura y así poder dialogar con él".

"Cervantes es nuestra marca España más prestigiosa y la más necesaria en estos momentos", ha señalado el comisario y catedrático de la Universidad Complutense, que ha recalcado que "el diálogo, la comprensión del contrario y la libertad son los ejes sobre los que se asientan el pensamiento de Cervantes y esta exposición" y los que deberían inspirar a toda la sociedad.

Pero además de homenajear a Cervantes "y no sólo al Quijote", la muestra de la BNE destacará la importancia del Siglo de Oro, del poder de la lectura y de la universalidad de la lengua española, ha indicado Lucía.

SE EXPONEN LA TOTALIDAD DE LOS AUTÓGRAFOS QUE SE SE CONSERVAN DEL AUTOR

Nunca antes se habían reunido tantos y tan destacados objetos relacionados con Cervantes como en esta ocasión: su partida de bautismo, que sólo había salido en otra ocasión de Alcalá de Henares, también para una exposición en la BNE en 1892; o el Libro de difuntos del Convento de las Trinitarias, donde aparece el 23 de abril de 1616 su partida de defunción.

Pero también la casi totalidad de los autógrafos que se conservan del escritor, once documentos fechados entre 1582 y 1589 vinculados en su mayor parte a su vida administrativa como comisario general de abastos y recaudador de impuestos.

Además, se exponen piezas sobre el Cervantes soldado y cautivo, sus primeros escritos, su obra teatral y romancista, las últimas obras impresas, su relación con otros autores y los textos vinculados a sus últimos momentos y a su acercamiento a las órdenes religiosas.

Muchas de estas piezas forman parte de la BNE, que con 25.000 objetos posee la mayor colección cervantina, según ha explicado su directora, Ana Santos, a los que se han unido préstamos de otras instituciones.

También será la primera ocasión en la que se verán casi todos los retratos de Cervantes que desde 1738 se han hecho a partir de la descripción que hace de sí mismo en las Novelas Ejemplares (1613): desde los grabados de las ediciones londinenses del Quijote hasta el retrato atribuido a Juan de Jáuregui, de la Real Academia Española.

La muestra cuenta cómo se ha ido construyendo el mito de Cervantes como símbolo de la lengua española y de la propia nación, con un recorrido que comienza en tierras inglesas, el primer país en el que Cervantes fue reconocido como un maestro de la escritura y en donde se publica su primera biografía.

Su presencia pública en monumentos y un recordatorio de los viajes que realizó y los lugares en los que vivió son otras de las propuestas de esta muestra. Una exposición que "es la mejor de las posibles", ha dicho el historiador Javier Gomá, para quien Cervantes "no es una figura de anticuario sino que su influencia sigue moldeando la conciencia actual".

Su comedimiento y urbanidad, su combinación de "idealismo, cortesía y chiste" constituyen una figura de cohesión que emerge en una sociedad como la actual llena de divisiones políticas, ha indicado Gomá, que ha apostado porque el Congreso de los Diputados dedique un homenaje a Cervantes.