| Archivo
(Actualizado

Son muchas las voces que señalan al grupo valenciano La Habitación Roja como claro ejemplo del triunfo de la constancia tras alcanzar dos décadas de carrera musical independiente, sin padrinos ni parapetos, ocasión que ellos celebran con un recopilatorio en el que probablemente es su mejor momento.

"Espero que eso sea verdad, lo importante es estar a gusto con lo que haces. En estos años hay cosas que hemos ido perdiendo y otras que hemos ganado, pero se compensan unas con otras", ha dicho a Efe Pau Roca, guitarrista de esta banda ganadora del premio UFI a la mejor canción de 2012 por "Ayer".

Esta pieza no podía faltar en el álbum que han lanzado esta misma semana, "20 años de canciones 1995/2015" (Mushroom Pillow), con diecinueve de sus "más celebrados" temas y un inédito, justo un año después de la salida de su noveno disco de estudio, "La moneda en el aire".

"A pesar de que nuestra carrera es bastante sólida, en la música dependes mucho de modas, de hacer un buen disco", explica Roca sobre el origen de ese título, que alude a la incertidumbre congénita de su profesión.

El secreto para él y para sus compañeros Jorge Martí, Marc Greenwood, Jose Marco y Jordi Sapena es, según dice, mantener inalterables "desde el primer día" las ganas de hacer canciones juntos y de salir a presentarlas en directo, "cambie lo que cambie alrededor".

Conviene en que ese tránsito de dos décadas ha sido difícil, pero le resta importancia al afirmar que "tan difícil como para cualquiera que haga música en este país, salvo pocas excepciones".

"No ha habido sobresaltos en nuestra carrera. Hemos trabajado siempre con quien queríamos trabajar y no hemos tenido más presión que la personal de hacer buenas canciones. Hay cosas que tenemos claras y es difícil que eso cambie ahora", afirma al pedirle que valore su infructuoso y efímero fichaje por una multinacional, tras el que regresaron al abrigo de las compañías independientes.

El saldo final a los levantinos les sale a favor. "La música nos ha devuelto lo que hemos invertido en ella con experiencias", añade.

Ese tono casa con el toque más optimista y menos nostálgico de "La moneda en el aire", que representó un cambio tanto en su querencia temática por el lamento y la idealización del pasado como en su apego por la distorsión, en favor de un estilo más bailable.

"Somos optimistas respecto al futuro", afirma el guitarrista, declaración que se extiende incluso al panorama sociopolítico de su región, como corresponde a una banda que en este ámbito "suele tomar partido y mojarse".

"No es una obligación, el arte es libre. Se le puede cantar a un árbol y hacer un tema magnífico, pero en la vida personal creo que hay que ser consecuente", defiende.

La Habitación Roja sigue de gira y entre los conciertos que ofrecerán en las próximas semanas, se encuentran uno en la localidad vizcanía de Ermua (20 de febrero), en Londres (21 de febrero) y, ya en primavera, en Madrid (23 de abril).