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Estrella Morente (Granada, 1981) tiene un don, el flamenco, su arma para ofrecerse a los demás, para ayudar "al abandonado, al desprotegido", porque así se lo enseñó su padre: "hemos heredado ese espíritu. El artista debe mirar a los lados más que por encima del hombro", asegura en una entrevista con EFE.

Por eso "ni lo dudó" cuando la responsable de la Fundación Khanimambo, Alexia Vieira, le propuso hacer un concierto benéfico, el próximo lunes en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid, junto a la cantante mozambiqueña Mingas para ayudar a los niños de ese país.

"Es un sueño hecho realidad porque, para mí, ayudar a los demás es lo que más me llena el alma. No quiero ser ni la más guapa, ni la más artistas ni nada. La vida sin solidaridad no es nada. Colaborar con la gran familia que es Khanimambo es una alegría absoluta y su proyecto me da confianza plena", subraya la cantaora.

Asegura que no es que ahora, después de la crisis que provocó "en su alma" el inesperado fallecimiento de su padre, el cantaor Enrique Morente (1942-2010), esté "más espiritual que nunca", sino que ahora el mundo vive una falta de derechos universal a la vez que crecen las necesidades.

"Ojalá todos alcanzásemos ese momento de espiritualidad. La vida cambia y hay que trabajar en estar al servicio de los demás. EL universo te lo devuelve. El mundo cambiará cuando entienda que necesita al artista para contar la historia de la humanidad. La cultura es la única capaz de ir a los orígenes del hombre", subraya.

Su padre "siempre lo decía", siempre se prestaba "a ayudar a los desprotegidos, a la gente más débil, a los abandonados... Eso fue lo que nos enseñó y si en mi casa tenemos el don del flamenco es nuestra arma para ofrecernos a los demás", resume.

Cuando preparaba con Vieira el concierto "supieron" que necesitaban la implicación de un artista de Mozambique, "que a través de su música procurase la unión entre gente que se ofrece a ayudar a los demás".

Mingas, afirma, es una artista "genial y apasionada" con la que hará en el concierto "algo" junto a ella, que prefiere no desvelar, pero que demostrará "que la música es un lenguaje universal".

"La música africana y la flamenca tienen la misma raíz: la tierra y el dolor y la alegría de los seres humanos", sostiene.

Para el recital ella cogerá ideas del espectáculo que hizo su padre que dedicó a África, Cuba y Cádiz, además de interpretar temas clásicos de su repertorio.

"Queremos que todo sea natural, no improvisado pero sí con un sentimiento de libertad. Que Mingas haga lo que hace naturalmente y yo ser yo misma más que nunca", detalla.

A Morente le gustaría ser un día "cantaora de misiones", una artista dedicada a prestar su voz a causas de ayuda a los más desfavorecidos.

"Mi vida está al servicio de los demás, del momento que vivimos. Todos podemos hacer algo y es verdad que no es fácil viajar a África o destinar un dinero todos los meses, pero sí comprar una entrada para el concierto del lunes", anima.

Los fondos íntegros que se obtengan en el concierto se destinarán a comprar una potabilizadora de agua para las zonas más desfavorecidas de Praia de Xai-Xai, donde la ONG que fundó Vieira trabaja en educación, nutrición y salud.