El escritor jienense David Uclés ha ganado este martes la 82ª edición del Premio Nadal de novela, dotado con 30.000 euros, por la obra 'La ciudad de las luces muertas', una "carta de amor a Barcelona", que llegará a las librerías, publicada por Destino, el próximo 4 de febrero.
En la tradicional velada literaria del 6 de enero en la capital catalana, con la que se inicia cada año la temporada literaria de premios en España, también se ha entregado el 58º Premio Josep Pla, dotado con 10.000 euros y que ha obtenido el filósofo y teólogo Francesc Torralba por 'Anatomia de l'esperança'.
Uclés, ataviado con su inconfundible boina, en uno de los días más felices de su vida porque ganar el Nadal era uno de sus sueños, tras presentarse entre 2010 y 2020 sin conseguir siquiera ser finalista, ha avanzado que su nuevo título, de realismo mágico, transcurre en Barcelona, con mucho peso de escritoras como Carmen Laforet, Montserrat Roig y Mercè Rodoreda, durante 24 horas de apagón.
Al irse la luz, "ocurre algo distópico, onírico, vuelven a la vida intelectuales que fallecieron, de todas las épocas, igual que arquitectura de todos los tiempos".
"Se crea (ha desvelado) la noche de los tiempos, es la noche en la que todos los tiempos se entremezclan bajo la luz onírica del fuego, en la que los artistas protagonistas van a intentar dar luz a la ciudad de Barcelona".
Esta historia coral, con más de cien personajes, se inicia en la posguerra con Carmen Laforet, la primera ganadora del Nadal, pero en esta oscuridad y en esta mezcla de tiempos aparecerán desde Fernando el Católico a Freddie Mercury y Rosalía (un segundo), así como Roberto Bolaño, Santiago Ramón y Cajal o Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes, quienes intentarán que Mario Vargas Llosa no se opere el corazón para ponerlo en el lado derecho de su cuerpo.
En la obra hay "humor" y el "realismo mágico está presente todo el rato, es una locura todo lo que hacen los personajes para que Barcelona vuelva a tener luz, en un estilo que puede recordar al de 'La península de las casas vacías', pero más onírico, surrealista y exagerado'.