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La única duda que giraba en el ambiente era si la lluvia iba a perdonar la presentación mundial del quinto álbum de estudio de Coldplay. Pero hasta los elementos se aliaron con la banda liderada por Chris Martin. La lluvia sólo apareció intermitentemente y sin mucha fuerza durante la primera parte de la noche. El éxito y la pañolada estaban asegurados (entre otras razones porque la organización se ocupó de repartir pañuelos blancos entre el público).

La puesta de largo de Mylo Xyloto vino rodeada de no poca expectación. Las 17 mil entradas para el concierto se agotaron en apenas una hora. El concierto, además, se retransmitió en directo a través de plataformas de Internet como Youtube o Vevo. Anton Corbijn, un conocido director de videoclips que ya ha trabajado para U2 o Depeche Mode, fue el encargado de realizar la señal de televisión que pudo verse en cualquier rincón del orbe.

Coldplay presentó alguna de sus nuevas canciones: "Paradise" o "Every teardrop is a waterfall" ( con su similitud casi milimétrica al archiconocido !Ritmo de la noche" ), pero en la noche no faltaron ninguno de los grandes éxitos: ni "Yellow" (la segunda canción de la noche), "Viva la Vida", "Clocks" o "Fix You" (momento en el que Chris Martin dibujó las letras de Madrid sobre un improvisado grafiti). Hubo incluso un improvisado tributo a la recientemente fallecida Amy Winehouse.

El único pero que los seguidores le pùsieron a la noche fue la brevedad del concierto. Mylo Xyloto, su puesta de largo, sólo duró ochenta minutos, tiempo que supo a muy poco para unos fieles que en algunos casos llegaron a pagar 170 euros.