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Con más de cien mil visitantes y gracias a la destacada calidad de las galerías participantes y de los artistas presentes "ha aumentado muchísimo el nivel de Arco respecto a ediciones anteriores, lo que nos coloca en otro nivel de las ferias internacionales de arte contemporáneo".

Así lo ha considerado Carlos Urroz, director del certamen, horas antes de que se ponga fin a una edición que ha celebrado el 35 aniversario "con unos contenidos que han mejorado mucho tanto en el programa del aniversario como en el general".

Y esto es consecuencia "de un trabajo de un equipo muy grande de gente. Después de seis años, se ve como cada año hemos ido sumando un poco y este es el resultado de seis años de trabajo muy intensos".

El nivel ha subido "pero también la satisfacción de la gente que ha venido a la feria, de los profesionales y coleccionistas, unos 30.000 de todo el mundo, de los visitantes y de las propias galerías".

Unos visitantes que desde tiempo antes de que hoy se permitiera el acceso a los pabellones 7 y 9 Ifema ya hacían colas y que ayer llenaron por completo galerías, pasillos, restaurantes y los diferentes espacios, en unas jornadas muy familiares pero en las que se sigue vendiendo.

Por ello, los responsables de las galerías tienen que estar pendientes de los posibles compradores y, a la vez, de que el numeroso público no dañe las piezas ni las toque, como ocurría en la galería Forsblom, de Helsinki, donde una mujer tocaba tranquilamente un cuadro de Jason Martín para comprobar su textura. Junto a él ya luce un gran cartel de "No tocar".

Con un aumento del cinco por ciento en la recaudación en servicios en torno a Arco, Carlos Urroz ha reconocido que en esta edición han tenido muchísimo apoyo por parte de los coleccionistas invitados que han comprado.

Aunque no se dispone de datos oficiales de compras, si hay muchas confirmadas como las de Jorge Pérez y las de instituciones españolas como el Museo Reina Sofía, que ha hecho adquisiciones por valor de 400.000 euros.

También han comprado obras la Fundación Arco, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Alcobendas, Iberdrola, las colecciones Sabadell, DKV, la Fundación Helga de Alvear, la Fundación Sorigué, Fundación Bergé o la Fundación Cristina Masaveu.

En general, las ventas, el objetivo principal de la feria, han aumentado aunque algunos galeristas reconocen que les ha ido mejor otros años. "La feria es muy grande. La mayoría están contentos pero siempre hay gente que tiene proyectos especiales que son menos comerciales. La satisfacción de las galerías asentadas creo que es unánime", según Carlos Urroz.

Esa satisfacción ha sido mostrada por galeristas como Fer Francés de la galería Javier López & Fer Francés, quien reconoce que ha notado un incremento en las ventas.

"A los artistas españoles, en concreto, les hemos vendido a todos, estamos muy contentos", ha asegurado Fer Francés, que ha asegurado que Manuel León ha gustado mucho, así como el paisaje de Alex Katz o las piezas de Pilar Albarracín.

Para el responsable de la galería portuguesa Filomena Soares la que hoy finaliza ha sido "una edición muy buena, como siempre, con mucha calidad a nivel de organización y de coleccionismo" y ha asegurado que les han ido "muy bien" las ventas".

En su opinión, en estas ventas, que hoy continúan en su stand, se nota que existe "una recuperación del mercado. Siempre nos ha ido bien pero este año se nota una recuperación muy fuerte respecto al Arco del año pasado".

Por su parte, Álvaro Alcázar, ha destacado que a pesar de que el mercado comenzó a recuperarse, la situación política actual ha hecho que vuelva a pararse "otra vez al nivel de los momentos más duros de la crisis".

A pesar de ello, ha asegurado que "ha sido una edición que se ha podido salvar bastante bien".

Sí le ha ido bien a la londinense Lisson que a mitad de la feria ya descolgaba de sus paredes una gran obra de Angela de la Cruz que había vendido y reconocía que "Random triangle mirror" de Anish Kapoor de más de un millón de euros, ya la tenían reservada y, al parecer, a un coleccionista español.

También la galería Zeno X, de Bélgica, ha valorado su participación en la feria como una experiencia buenísima y prevé volver el próximo año, mientras que Thomas Schulte, otro de los pilares de Arco, se ha mostrado contento y ha reconocido que han cumplido los objetivos.