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Adéntrate solo en el desierto, bien provisto de agua y preferiblemente hacia el atardecer para evitar el sol vertical. Tras un rato caminando, te resultará fácil encontrar un disco de Amen Dunes, aunque la leyenda dice que son los discos de Amen Dunes los que te encuentran a ti. No te asustes si al principio el sonido te resulta demasiado amargo, es normal. En cualquier caso, busca una sombra, cierra los ojos y espera.

Poco a poco, las canciones entre el temblor acústico y el runrún eléctrico de Through Donkey Jaw (2011), Love (2014) o del reciente Freedom (2018) irán formando figuras, algunas arenosas, otras relampagueantes, que con el paso del tiempo se irán haciendo más nítidas y reales. Cuando abras los ojos, estas entonaciones no desaparecerán, sino que se volverán más vívidas en una explosión fractal, literalmente, alucinante.

Y ahora, la buena noticia: para vivir esta experiencia músico-lisérgica no hace falta que te adentres en ningún desierto. Simplemente tienes que traspasar el umbral de La (2) de Apolo en Barcelona el día 24 de septiembre y de la sala Copérnico en Madrid el 25 para contemplar la realidad tal como la contempla Damon MacMahon a través de su música: ampliada, enrarecida, multiplicada y, sobre todo, mejorada.

LUNES 24 DE SEPTIEMBRE - BARCELONA (LA (2) DE APOLO)

MARTES 25 DE SEPTIEMBRE - MADRID (COPÉRNICO)