Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha creado una herramienta que permite prever cómo el cambio climático está reduciendo la capacidad de producir alimentos en distintas partes del mundo. La plataforma, llamada CADI, analiza el impacto del clima en la agricultura con una precisión de hasta 10 kilómetros.
El estudio revela que el problema ya es una realidad. Alrededor del 16% de las tierras de cultivo del planeta han perdido más del 10% de su potencial de producción en las últimas décadas debido al cambio climático.
Los investigadores explican que las zonas tropicales son las más perjudicadas. En Europa, el norte del continente y las zonas de mayor altitud -Escandinavia, Finlandia, Escocia o los Alpes- ganan potencial agrícola, mientras que el sur, incluida la península ibérica, lo pierde. En España, explica Hannes Muller, investigador del IAE-CSIC, “se reproduce a pequeña escala el patrón mundial: la cornisa cantábrica, Galicia y los Pirineos ganan productividad, mientras que buena parte del interior y del centro-Este peninsular la pierde, incluyendo zonas en las que se concentran pérdidas severas.”
Las previsiones son preocupantes. Si no se toman medidas de adaptación, para mediados de siglo casi la mitad de la población mundial podría vivir en zonas donde el potencial agrícola esté en descenso.
Los científicos destacan que esta información puede ayudar a los gobiernos a prepararse mejor, adaptando los cultivos, invirtiendo en nuevas tecnologías y destinando más recursos a las regiones más vulnerables. También advierten de que los pequeños agricultores y los países con menos recursos serán quienes tengan más dificultades para hacer frente a estos cambios, lo que podría agravar la inseguridad alimentaria y aumentar las desigualdades.