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La Síndone, el Santo Sudario, la Sábana Santa… la reliquia religiosa más importante de la cristiandad. Custodiada en una urna a prueba de bombas ubicada en la Catedral de San Juan, en Turín, ha sobrevivido milagrosamente a varios incendios que han deteriorado partes de su tejido; incendios que, sin embargo, no han borrado la misteriosa imagen central de un hombre de unos de treinta años de edad, ensangrentado, muerto y yacente. La fascinación por el Sudario Santo, que gran parte de los estudiosos consideran tiene impreso el cuerpo de Jesucristo en el momento de la Resurrección, ha llevado al director David Rolfe, ganador del British Academy Award por otro documental sobre la Síndone, a embarcarse en un proyecto mucho más ambicioso: demostrar, recogiendo las últimas investigaciones en sindonología, que la Sábana Santa es, efectivamente, una reliquia que data de la época de Jesús, refutando, por tanto, las teorías de los escépticos, que sostienen que la tela dataría de la Edad Media y habría sido elaborada por un pintor. “Sábana Santa” (The Shroud) sigue el rastro del Santo Sudario a través de los siglos, más allá de 1300, última fecha donde se tiene constancia de su custodia.

Sábana Santa” expone los puntos débiles de la teoría que data su antigüedad en la Edad Media: según la célebre prueba del Carbono 14, realizada en 1988, la Sábana dataría de una fecha cercana a 1390. Sin embargo, posteriores investigaciones –recogidas metódicamente en el presente documental- explican que la prueba del Carbono 14 pudo ser errónea, al emplearse para ella una muestra de tejido que bien podría ser un remiendo añadido en la Edad Media.

Según los últimos análisis, se han encontrado en el tejido muestras de polen de más de 2000 años que procederían de la zona de Jerusalén. Más aún: en el cuerpo y rostro impreso de la Sábana se han descubierto recientemente propiedades tridimensionales, imposibles de reproducir por una mano humana, y, menos aún, con las técnicas pictóricas rudimentarias que existían en la Edad Media.

Uno de los aspectos más sobrecogedores del documental “Sábana Santa” es la denominada “autopsia” del Sudario: varios forenses, expertos en anatomía patológica, explican exhaustivamente las lesiones que se aprecian en el cuerpo impreso en la Sábana: los regueros de sangre que corresponderían a los diferentes flujos sanguíneos de un organismo humano expuesto a tortura extrema, las marcas de los flagelos (característicos específicamente de los soldados del Imperio Romano), las contusiones, las trazas de los hematomas, la herida del costado y el fluido que de ella manó…

Según el documental “Sábana Santa” no hay rastro de pigmentos que justifiquen una hipotética intervención humana en la formación de la figura del Santo Sudario; pero lo más misterioso de la Síndone es el “proceso” de impresión de la figura en la tela: muchos siglos antes de que fuera inventada la fotografía, la imagen, de un hiperrealismo extremo, presenta una especie de fusión sobre el tejido, como si un resplandor inexplicable hubiera marcado en las fibras de la tela, “desde dentro” y para siempre, la imagen de un hombre recién ejecutado.