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La costa occidental de Irlanda es espectacular, con sus escarpados acantilados y sus verdes praderas. Nos trasladamos a Galway, nuestro punto de referencia en este viaje, una pequeña pero animada ciudad de 80.000 habitantes donde hay una interesante actividad cultural y de festivales entre marzo y octubre.

Con Óscar paseamos por el casco histórico, donde siempre hay música en vivo, y visitamos O'Máille, una tienda típica de ropa de lana de oveja. Otro punto de interés es el mercado de la iglesia de San Nicolás, el templo medieval más grande Irlanda. Y, tras cruzar el Puente de los Salmones sobre el río Corrib (el más corto de Europa, con solo 6 km. de longitud), llegamos a la catedral católica de San Nicolás.

La Universidad, cuya construcción está inspirada en Oxford, el cementerio de Forthill, donde hay enterrados 300 marineros de la Armada Invencible, o el Bosque de Bhearna, el gran pulmón de la ciudad, son otros de los atractivos turísticos de Galway. Y no puedes a Irlanda y no visitar un típico pub. En nuestro caso, entramos en O'Connors, un establecimiento bicentenario.

Paseamos con Luis por Short Street, la calle comercial de Galway, y visitamos The Bridge Milles, el único molino de agua que se conserva y que ahora es un espacio multidisciplinar. Conocemos el Hipódromo, donde cada mes de agosto se celebra un gran evento deportivo que atrae a 150.000 visitantes, y disfrutamos de uno de los grandes castillos irlandeses, el de Oranmore, del siglo XV.

Roberto y su familia nos muestran Long Walk, la entrada al puerto de Galway, y el Promenade o paseo marítimo. Eyre Square es el principal parque de la ciudad y recibe el nombre del presidente Kennedy, que la visitó poco antes de su asesinato. El Arco Español, en plena muralla, o el Castillo de Lynch son otros de los atractivos del casco histórico.

ISLAS, MONTAÑAS Y ACANTILADOS

Javier nos recibe en Loughrea, un pequeño pueblo cerca de Galway que se ha convertido en ciudad dormitorio. Nos invita a visitar las islas de Arán, donde viven apenas unos cientos de personas y cuyo principal atractivo son los cottages, casas tradicionales centenarias con tejados de paja, y el Fuerte Dún Aengus, el mayor yacimiento de Europa de restos del Neolítico.

De vuelta a Galway, nos desplazamos a Connemara, la región montañosa situada al noroeste de la ciudad, un territorio agreste donde vive una raza de oveja autóctona y donde encontramos la espectacular abadía de Kylemore, un palacio del siglo XIX construido por amor.

Tras pedir un deseo en el Ironing Rock, proseguimos nuestro viaje hasta Cong, un pequeño pueblo que atrae a multitud de visitantes porque en él se rodó 'El hombre tranquilo', de John Ford. Y finalizamos nuestro recorrido en los impresionantes Acantilados de Moher, nominados para formar parte de las Nuevas Siete Maravillas Naturales de la Humanidad.