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Jorge, madrileño de Concha Espina, nos recibe en Quito, la capital de Ecuador. La avenida del Amazonas, una especie de Paseo de la Castellana madrileño, es nuestro punto de partida. Conocemos su plaza de toros donde, desde hace 6 años se permite torear pero no matar al astado.

El antiguo aeropuerto internacional de Quito es ahora el Parque del bicentenario, una enorme zona verde de unas 125 hectáreas.

Subimos, casi sin oxígeno, hasta el teleférico de Quito, una ciudad a una altura de 2950 metros sobre el nivel del mar. Desde arriba, el monte Pichincha -un volcán- se divisan unas vistas privilegiadas de Quito.

Emiliano, un madrileño de Alcalá de Henares, vino a Quito a ejercer de profesor de Historia y Filosofía en la Universidad. Nos cita en la misma raya que divide nuestro planeta. Como quien dice, estamos en mitad del mundo. La línea del Ecuador es el único punto de la Tierra donde la latitud es cero.

Tras experimentar con el magnetismo y la orientación en el centro del planeta, visitamos el Museo del cacao, uno de los productos más importantes en Ecuador junto con el banano y la rosa.

Paseamos por la Plaza Grande, el casco histórico de Quito, y visitamos su catedral, del siglo XVII, y el palacio arzobispal.

Saliendo del centro histórico de Quito, recorremos Cumbayá un elegante barrio quiteño donde nos despedimos de Emiliano.

Luis, madrileño de Mirasierra, nos cieta en la bella Plaza de San Francisco, en la parte más colonial de la ciudad. Luego visitamos el considerado mejor hotel de Ecuador: La casa Gangotena, que antaño fue una vivienda particular.

Luego visitamos el barrio de Guápulo, considerado Patrimonio Nacional de Ecuador. Pasamos a ver la Plaza de Santo Domingo para luego subir al 'Panecillo' que divide el norte del sur de Quito. Arriba podemos ver la virgen del Panecillo, la escultura de aluminio más alta del mundo.

Ainhoa, madrileña de Aluche, nos recibe en las puertas del Paraíso: Tortuga Bay, en la isla Santa Cruz (Galápagos). El 97% del territorio de Galápagos está considerado Parque Nacional y es una Reserva de la Biosfera. Por supuesto, también considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Además de disfrutar de sus playas, su fauna -la que inspiró la teoría de la evolución de las especies de Darwin- paseamos por las calles de Galápagos, practicamos el snorquel y observamos 'Los gemelos' dos cráteres formados por la erupción de un volcán.

Visitamos la estación científica Charles Darwin y Ainhoa nos presenta un precioso hostal que regenta junto con su novio: La K-leta.

Nos despedimos en el hotel más lujoso que hay en Galápagos: el Pikaia Lodge.