La selección española de fútbol que disputa el Mundial volvió a los entrenamientos, después de un día de descanso, con la presencia de Aymeric Laporte junto al resto de sus compañeros, tras perderse la sesión anterior. El central acabó cargado ante Uruguay y por eso no entrenó el sábado en la sesión de recuperación, pero cumplió con los planes previstos para su vuelta.
Por su parte, Víctor Muñoz siguió dando pasos adelante en su recuperación, tras recaer de la lesión con la que arrancó la concentración, y tras iniciar el entrenamiento con el grupo llevó a cabo trabajo específico individual junto a los recuperadores. Durante los minutos en los que estuvo sobre el césped Víctor Muñoz, Lamine Yamal estuvo muy cercano y cariñoso con su compañero, reciente fichaje del Liverpool.
Además, Yeremy Pino -esguince acromioclavicular- y Nico Williams -lesión muscular en el aductor derecho-, lesionados ante Uruguay, trabajaron al margen, junto a Claudio Vázquez, jefe de los servicios médicos de la selección española, en una bicicleta estática con el objetivo de volver a jugar en este Mundial 2026 si España llega a las instancias finales.
El entrenamiento estuvo marcado por el intenso calor en la Baylor School de Chattanooga (Tennessee), con 32 grados y 68% de humedad, que provocó que los jugadores fueran a buscar las neveras con agua fría al borde del campo.