La Selección española ya es eterna. La Roja conquistó el mundo tras derrotar a Argentina por 1-0 con un gol de Ferrán Torres en el minuto 106 de la prórroga, en una final inolvidable, un duelo que enfrentó la pasión de dos gigantes del fútbol y que terminó escribiendo una de las páginas más gloriosas del deporte español.
Entre lágrimas, abrazos y un país entero conteniendo la respiración hasta el último segundo, la Selección española encontró la recompensa a años de trabajo, talento y convicción.
Cuando el árbitro señaló el final, once jugadores cayeron al césped, millones de aficionados estallaron de emoción y España volvió a abrazar la Copa del Mundo 16 años después de Sudáfrica 2010 para entrar, una vez más, en la inmortalidad.
Ferrán Torres, el goleador oportuno, el jugador que no necesita deslumbrar para convencer con su eficacia, marcó el gol que necesitaba España para bordar en su pecho la segunda estrella.
Un segundo título que luchó ante una plana selección argentina, que jugó toda la prórroga con uno menos por la expulsión de Enzo Fernández y en la que apenas apareció Leo Messi, en su despedida de la Copa del Mundo.
En un tensa final, con demasiado contacto permitido por el árbitro, España propuso y Argentina trató de sobrevivir, sobre todo en un segundo tiempo en el que el conjunto de Luis de la Fuente fue muy superior y la Albiceleste apenas abandonó su lado de la cancha, con Messi como espectador.
Mereció más la Roja antes de la prórroga. Acumuló hasta 13 disparos por uno del rival antes del tiempo extra y se topó con un espectacular Emiliano Martínez, imponente para mantener a flote a los de Scaloni.
Con la única consigna de llegar a los penaltis como fuese durante demasiados minutos, Argentina acabó cediendo el título sin nada que ofrecer.
Con un hombre menos, sí, pero también asumiendo demasiado pronto su inferioridad. Y con Messi muy desdibujado en su último partido en un Mundial.
España es una campeona de mérito. Un rival que infunde miedo por su capacidad para controlar el juego. Dieciséis años después vuelve a lucir la estrella del juego colectivo, de la creencia de que es mejor tratar bien al balón que recurrir al otro fútbol.
Ficha técnica
España: Unai Simón; Pedro Porro, Cubarsí, Laporte (Eric García,m.99), Cucurella; Fabián Ruiz (Pedri,m.62), Rodri (Zubimendi, m.99), Dani Olmo (Merino,m.75); Lamine Yamal, Oyarzabal (Ferrán, m.62) y Alex Baena (Nico Williams, m.75)
Argentina: Emiliano Martínez; Montiel (Nahuel Molina, m.58), Lisandro Martínez (Otamendi, m.45), Cristian Romero (Medina, m.71), Tagliafico; Enzo Fernández, McAllister, De Paul (Giuliano Simeone, m.71), Nico González (Paredes, m.46); Messi y Julián Álvarez (Senesi, m.102)
Goles: 1-0: m.106: Ferran Torres.
Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Expulsó a Enzo Fernández por doble amarilla (ms 82 y.93+). Amonestó a los argentinos Lisandro Martínez, Leandro Paredes, Alexis McAllister.
Incidencias: Final de la Copa del Mundo disputada en el Estadio Metlife de East Rutherford ante 80.663 espectadores
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