Villarejo de Salvanés, una visita al Madrid más castellano
Sube a la torre del homenaje y contempla un territorio lleno de historia
Pasea por calles y edificios centenarios y saborea la tradición de su vega
VILLAREJO DE SALVANÉS/ De las denominadas 'Once Villas de Madrid', la de Villarejo de Salvanés es, tal vez, la que contenga más resonancias castellanas. Por los hechos históricos aquí acontecidos, por sus vestigios y por el interés en protegerlos, conservarlos y darlos a conocer.
No en vano, su relación ligada a la defensa del territorio castellano, a la Orden de Santiago y al legado de la Encomienda Mayor de Castilla han marcado algunas de sus principales señas de identidad.
Su imagen más reconocible es el Castillo de Villarejo de Salvanés, del que se conserva la magnífica torre del homenaje. Esta fortaleza estuvo vinculada a la Orden de Santiago y sufrió diversas transformaciones entre los siglos XV y XVI hasta convertirse en una construcción señorial que domina sobre otras de la población.
El patrimonio monumental villarejense, unido a su autenticidad rural, convierten la visita en obligada para quien quiera conocer mejor esta parte central de la Comarca de Las Vegas y Alcarria de Madrid. Y llegar hasta aquí es sencillo.
Villarejo de Salvanés está situado junto a la A-3, a menos de una hora desde el centro de la capital, lo que lo convierte en un destino de acceso rápido, tanto en vehículo particular, como en transporte público.
Una vez en el lugar lo mejor es informarse de las posibilidades de visitas, recorridos y dónde poder reponer fuerzas. Y para ello se puede comenzar precisamente en la torre del homenaje, donde se encuentra la Oficina de Turismo de Villarejo de Salvanés y el Centro de Interpretación, al que conviene dedicarle un tiempo.
Desde la torre, nuestro recorrido irá uniendo los principales edificios históricos, como la Casa de la Tercia, la Parroquia de San Andrés, el Convento de Nuestra Señora de la Victoria, la almazara, el pósito, las fuentes y lavaderos del Pozo de San Marcos y de El Cañuelo o el antiguo hospital.
Recomendable es también acercarse al Museo del Cine, instalado en el antiguo Cine París, espacio que alberga una de las mayores colecciones de proyectores cinematográficos de Europa.
Tras el paseo, para descansar y comer, lo indicado es acudir a alguno de los establecimientos que ofrecen una buena carta con productos de proximidad, de temporada y con una elaboración tradicional. Algunas sugerencias: la tortilla en caldo, las mollejas y las judías con liebre o perdiz. Y de postre, las célebres rosquillas de la Tía Javiera, los muertos, las pastafloras, las cañas, los hornazos o las torrijas.
La oferta culinaria de Villarejo se enmarca en la iniciativa gastronómica de la asociación profesional 'Hostelería Madrid', desarrollada en las Once Villas en colaboración con la Comunidad de Madrid. La primera edición, 'Villas a fuego lento', puso en valor propuestas de cocina de invierno que se repetirán de cara a los meses fríos de esta temporada, para acercar a los visitantes de estas localidades lo mejor de la cocina tradicional.
En el caso de Villarejo de Salvanés, sus platos cuentan con los ingredientes destacados de su huerta y su conocida producción de aceites y vinos. Productos que se pueden degustar con mesa y mantel y también tras adquirirlos en algunas de las tiendas que los ofrecen a precios muy interesantes.
Para organizar bien la escapada, merece la pena pasar por la torre del homenaje y entrar en la Oficina de Turismo de Villarejo de Salvanés, donde podrás conocer al detalle los recursos visitables, las posibles visitas guiadas, la programación cultural y las propuestas gastronómicas de la villa. Así, castillo, cine, aceite, vino y cocina tradicional se combinan en una experiencia completa en el corazón de la Comarca de Las Vegas y la Alcarria Madrileña.
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