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Con el mismo protocolo de seguridad que un Jefe de Estado, con policia de paisano dispuesta a bajarse del coche en marcha y con una expectación a la que eso si, estamos más que acostumbrados, llegaron los madridistas al estadio de Kuwait. A pesar del choque cultural al final un aficionado madridista quiere lo mismo en cualquier parte del mundo: un saludo, una foto, el pantalon de iker o una camiseta.

Los organizadores intentaron que la puesta en escena recordara a una final, pero no pudieron llenar las gradas. Curiosamente fueron las entradas más baratas las que se quedaron sin vender, al final fuegos artificiales para finalizar la fiesta que ha supuesto el agradecer el día y medio de visita madridista. Tiempo en el que les ha cundido bastante a los hombres de Mou. Para empezar las arcas madridistas han ingresado 3 millones de euros, cifra que no es facil ganar en menos de 48 horas. A cambio, el campeon de la liga española con todas sus figuras salvo Xabi Alonso se dejó mimar por los kuwaities.

El que más cariño destiló como no, el jeque Sabah Al Ahmad que sufragaba el evento y acabó haciendo buenas migas con Mourinho por lo que parece por cierto que el primer entrenador y el capitan concedieron una rueda de prensa. Además entre otras muchas actividades la expedición al completo acudió a la cena de gala donde se sintieron como en casa y dedicó tambien unos minutos a conocer y dejarse conocer por lo más granado del país. De hecho hasta el ultimo momento, regresaron en avión tras el partido, posaron para los cazafotos.