Campo de golf RACE | @Fedgolfmadrid
(Actualizado

La nieve ha dejado cubiertos de blanco los campos de golf de la Comunidad de Madrid y ahora no queda otra que afrontar retirarla para poder jugar en sus mantos verdes. Es la hora del incansable trabajo de los equipos de mantenimiento y greenkeepers.

Además de enfrentarse a las dificultades de hacer caminos y accesos, también hay que lidiar con los trabajos de limpieza de los árboles caídos o maltrechos que, en muchas ocasiones, es el peligro más importante.

Del verde al blanco, así están los campos de golf madrileños

“No hemos tenido muchos desperfectos en estructuras o instalaciones en general, pero el arbolado ha sido un drama. No solo por el trabajo que representa, pero sobre todo por la pérdida”, comenta Gregorio González, director general de El Olivar de la Hinojosa a la web de la Federación de Gol de Madrid.

"La primera semana fue un trabajo de limpieza de accesos -viales, caminos...- y ahora nos centramos más en la recogida del arbolado. Todo el mundo: trabajadores, empleados, directiva... con pala en mano intentando aliviar lo que se podía, pero nadie imaginaba que fuera a afectar tanto. Afortunadamente, ninguno de los árboles emblemáticos o de los que más entran en juego, han sufrido daños, y las instalaciones cubiertas (piscinas, pistas de pádel, cafetería...) ya están operativas, pero el pronóstico de cuándo volveremos a una cierta normalidad todavía es prematuro", señala Ignacio Vidosa, director de Golf de RACE.

Jesús Barrera, director de deportes del Club de Campo Villa de Madrid, también ha comentado a la web de la Federación de Gol de Madrid el incesante trabajo en unas instalaciones que se ha visto especialmente afectadas: "Las imágenes de los primeros días eran difíciles, pero ya vamos viendo los efectos al esfuerzo realizado".

Derrumbamiento de estructuras y árboles caídos, el Club de Campo tras el temporal

En el CCVM, los nueve primeros hoyos del recorrido amarillo, los de Seve, abren ya. "Ahí, hay menos arbolado y se ve menos afectado", añade. "En los próximos días esperamos poder abrir más hoyos. Algunas de las instalaciones cubiertas ya están operativas. Parte del techado del parking también se ha visto dañado, pero vamos viendo la luz".

Y no todo es negativo: "Aunque ahora haya que tener paciencia, parte del ramaje caído ha sido una poda natural. Le dará más luminosidad a partes de los campos que antes recibían menos horas de luz y, en el futuro cercano, la hierba se verá beneficiada", añade Barrera.

Los equipos de mantenimiento y jardinería trabajan a destajo para resolverlo lo antes posible. “La verdad es que hay veces que no sabes ni por dónde empezar. No hay descanso. Y es una pena tanto daño, pero pondremos todo el esfuerzo para que podamos volver a disfrutar lo antes posible”, añade José Ángel Sánchez, director Greenkeeper de la Escuela de Golf de la FGM.