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El corredor australiano Michael Matthews (Orica GreenEDGE) se ha impuesto en la tercera etapa de la 54 Vuelta al País Vasco, Urdax-Vitoria (194,5 kilómetros), una jornada sin grandes dificultadas y, como se preveía, decidida al sprint.

Matthews ha ganado con una gran autoridad y aprovechando el gran trabajo que ha hecho para él su compatriota y también jefe de filas Simon Gerrans. Tras el ganador, han llegado Kevin Reza (Europcar) y Michal Kwiatkowski (Omega Pharma-Quick Step), que se está metiendo todos los días por la victoria y es tercero en la general.

SIN CAMBIOS EN LA GENERAL

En la general, sin cambios de relevancia, sigue mandando el español Alberto Contador (Tinkoff-Saxo), con 14 segundos de ventaja sobre su compatriota Alejandro Valverde (Movistar), y más de medio minuto sobre el resto de perseguidores. El primero de ellos Kwiatkoswski a 34".

La carrera vasca llega mañana a la primera de sus dos jornadas estrella, la que finaliza junto al Santuario de Arrate, en Eibar. Serán 151 kms. y cinco altos por medio, tres de ellos de segunda categoría y los dos más importantes de primera; Ixua y Usartza, este a sólo 2 kms. de meta.

CONTADOR: "ME HACE UNA ILUSIÓN ESPECIAL GANAR EN ARRATE"

Alberto Contador (Tinkof Saxo) señaló tras "salvar el día" en la tercera etapa de la Vuelta al País Vasco que le gustaría ganar este jueves en el Alto de Arrate, final de la cuarta jornada, una cita que calificó de "muy importante".

"La de mañana en Arrate será una etapa muy importante, que me gusta y me hace una ilusión especial, y claro que me gustaría levantar los brazos en esa meta", dijo Contador en la llegada de Vitoria. El corredor madrileño espera el ataque de Alejandro Valverde en Arrate para asaltar el liderato, del que le separan 14 segundos.

"Creo que Valverde probará y habrá que estar muy atento a cualquier movimiento. A ver qué tal me encuentro porque lo van a poner difícil", comentó. "Hemos salvado el día", aseguró Contador tras subir de nuevo al podio como líder de la general, en una "jornada tranquila con complicaciones al principio".

"Costó un poco controlar la carrera hasta que se formó la escapada, luego hicieron el trabajo los equipos de los velocistas y al final los nervios de siempre. Había que estar bien colocado, ya que, aunque yo no me iba a meter en el esprint, sí lo iba a hacer Kwiatkowski, y no era cuestión que me sacara algunos segundos que luego cuesta mucho recuperarlos", resumió.