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El Real Madrid viaja a Estambul para jugar en el infierno turco del Darussafaka -el pequeño (poco más de cinco mil localidades) Volkswagen Arena-, con la obligación de ganar al menos un partido para poder cumplir con el objetivo de llegar a la Final Four de la Euroliga. "Si no ganamos uno de los dos partidos estamos fuera", explicitó Pablo Laso, entrenador del Real Madrid.

El equipo español, primero de la fase regular de la Euroliga, no ha dado esa sensación de superioridad que se le presumía antes del inicio de la serie contra el Darussafaka.

EL PELIGRO DEL RIVAL

El equipo del entrenador David Blatt es un conjunto atípico en Europa, con magníficos jugadores exteriores, grandes atletas y excelentes tiradores y con pocos pívots grandes. Ante Zizic es su gran referencia y pese a su calidad, y efectividad, no suele estar más de 15 minutos en juego.

Con esta realidad, el Madrid no ha sabido imponer la cantidad y calidad de sus jugadores interiores y tampoco ha estado todo lo acertado que suele desde el perímetro. Así las cosas logró salvar el primer punto, pero no el segundo.

LA DEFENSA, LA CLAVE

Ahora, en el infierno turco de Estambul, el Real Madrid tiene que volver a ser el Real Madrid, un equipo que ha impuesto su ley a lo largo de los últimos seis meses, con una defensa coral y un ataque pleno de velocidad y efectividad. Quizá en la defensa es donde esté el mayor margen de mejora de los blancos, con respecto a estos dos partidos de la eliminatoria de cuartos de final.

Brad Wanamaker, Scottie Wilbekin, Will Clyburn y Luke Harangody son grandísimos jugadores, especialistas en el uno contra uno y en jugar detrás de la línea de 6,75 metros, bien como tiradores o perforando la defensa contraria con rápidos cortes perfectamente coordinados para buscar el aro de manera directa o sacar el balón para un lanzamiento sin oposición.

El Madrid lo ha sufrido en sus carnes y sabe que no puede ahorrar nada en el intento de frenarles. Con oposición, los porcentajes de acierto no son los mismos. Laso y sus jugadores pueden ganar los dos partidos que ahora tienen que disputar en Estambul. Están capacitados para ello. Pero tienen que ganar al menos uno y si es el de este miércoles, mejor. Si no se meterían de lleno en un peligroso estado de emergencia total para el partido del viernes.

CSKA Y FENERBAHCE, A LA FINAL FOUR

El CSKA Moscú y el Fenerbahce de Estambul se clasificaron para la Fase Final de la Euroliga de baloncesto tras superar en tres partidos al Baskonia y al Panathinaikos de Atenas. El CSKA no dio opción al Baskonia, al que empezó ganando en los primeros choques, jugados en Moscú, por 98-90 y 84-82. Este miércoles selló el billete a Estambul al ganar en Vitoria por 88-90.

El Fenerbahçe, que será anfitrión en la Final Four, se impuso a domicilio en los dos primeros choques al cuadro del técnico español Xavi Pascual por 58-71 y 75-80, y este martes cerró en casa su pase con un claro 79-61. El equipo de Zeljko Obradovic es el primero en los nueve años de historia con este formato que gana los tres partidos sin tener el factor cancha a su favor.

La Fase Final se juega en el Sinan Erdem Dome de Estambul entre el 19 y el 21 de mayo.