(Actualizado

El triunfo del Atlético de Madrid ante el Sevilla en el estadio Sánchez Pizjuán supuso la clasificación del conjunto rojiblanco para la final de la Copa del Rey, que disputará el título ante el Real Madrid por quinta vez en la historia de la competición. La ciudad, el estadio y la fecha del partido están aún en el aire y se conocerán después de una reunión prevista en la Federación.

El balance es favorable para el Atlético, que ha ganado tres de las cuatro finales que ha jugado contra el Real Madrid, que obtuvo su pase a la final el martes tras superar al Barcelona. Curiosamente, la terna de victorias rojiblancas fueron en el estadio Santiago Bernabeu. La única madridista, en el Vicente Calderón.

El club rojiblanco inició su exitosa andadura por la Copa del Rey precisamente a costa de su vecino. Sus dos primeros títulos, consecutivos, fueron tras superar en la final al Real Madrid, que entonces dominaba el fútbol mundial de la mano de jugadores como Alfredo Di Stéfano, Puskas o Gento.

LA PRIMERA FINAL

En la primera ocasión, en 1960, el Atlético Madrid venció por 3-1 a su máximo rival, que se adelantó con el tanto de Puskas. Collar empató y Jones y Peiró sentenciaron el triunfo y el primer título para los rojiblancos.El Atlético de Madrid retuvo la corona en la siguiente edición, que se presentaba como una revancha para el Real Madrid. Sin embargo, también en el Santiago Bernabeu, el cuadro 'colchonero' sumó un nuevo éxito (3-2).

El Real Madrid se adelantó por medio de Gento pero Peiró, con dos goles, dio la vuelta a la situación. Mendonça sentenció el triunfo a pesar del gol de Di Stéfano a ocho minutos del final.Atlético y Real Madrid no coincidirían en una final hasta 1975. Fue la primera ocasión en la que la cita se disputó en el estadio Vicente Calderón. El choque acabó sin goles y tuvo que resolverse en el lanzamiento de penaltis, donde el conjunto blanco sumó un nuevo título.

La última vez que hasta ahora se enfrentaron fue en 1992. Otra vez en el recinto madridista y con final feliz para el club rojiblanco, que ganó aquella final por 2-0 al equipo entonces dirigido por el holandés Leo Benhakker. Los goles del alemán Bernd Schuster y el portugués Paolo Futre proporcionaron la octava Copa del Rey a su club de los nueve que actualmente forman parte de su palmarés.