(Actualizado

La historia de Nombela como entrenador comienza a los 25 años que, tras rompese una vertebra, su médico le digo que, si no iba a "jugar en el Atlético o el Madrid", se dedicase a otra cosa, dando lugar a que ingresase en la escuela de entrenadores en 1965, donde estaban Puskas y Pepe Santamaría, entre otros.

Uno de sus momentos más importantes llegó al convertirse en seleccionador de Honduras: "En un congreso internacional de fútbol hacíamos mesas redondas entre compañeros y llegaron unos señores que habían venido a pedir un favor para que mandasen a alguien a Honduras" por lo que, tras hablar con ellos, le mandaron a través del Consejo Superior de Deportes.

Posteriormente, inició su andadura en el AJDC La Mancha de la mano de Diego Rubio, presidente del club. Todos los que le conocen le alaban tanto como persona como profesional. "Se compromete mucho con los chavales, siempre está encima de ellos intentando darles una educación y tener unas influencias positivas para ellos. Es persona muy comprometida con el deporte" asegura Carlos Carrillo, entrenador cadete AJDC La Mancha.

Carrillo no es el único que se deshace en elogios hacia el entrenador. "Es una persona que se involucra mucho con los niños, está pendiente de los entrenamientos, colabora bastante con ellos, trata de darles información deportiva y a nivel personal, si tienen fallos los corrige... Está muy pendiente de ellos y está todos los dias en los entrenamientos y los días que tienen partido lo mismo", afirma la madre de un jugador del club.

Asimismo, uno de los jóvenes a los que entrena le considera "una persona muy amable que siempre está intentando ayudarnos en los estudios e intentando que mejoremos en el aspecto deportivo."

La importancia del fútbol en su vida es tal que asegura que tras la jubilación no se ve "jugando ni al mus, ni al póquer ni a la petaca. Yo me tengo que ver en una escuela o con los amateur pero tengo que estar dentro del fúbtol".