Hervás conduce a España al bronce en el relevo femenino de 4x400

  • España, sexta en el medallero 
Relevo femenino de 4x400
Relevo femenino de 4x400 |EFE

El relevo femenino de 4x400 volvió a demostrar que es un valor seguro para el atletismo español, tras colgarse este domingo la medalla de bronce en los Mundiales en pista cubierta que concluyeron en la ciudad polaca de Torun.

Un metal que sumar al oro que el equipo español conquistó el pasado año en los Mundiales de relevos disputados el pasado año en Cantón y que convirtieron a Paula Sevilla, Eva Santidrián, Daniela Fra y Blanca Hervas, las ya famosísimas Golden bubbles, en los rostros del atletismo español.

Poco importó que en esta ocasión no compitiera Eva Santidrián o que Daniela Fra, sólo corriera en la ronda clasificatoria, y es que en Torun el equipo español demostrói que tiene fondo de armario suficiente para seguir compitiendo con las mejores.

Mariano García, campeón del mundo de los 1.500 metros
Mariano García, campeón del mundo de los 1.500 metros
Mariano García, campeón del mundo de los 1.500 metros

Mariano García, campeón del mundo de los 1.500 metros

Aunque sí alguien sobresalió en el equipo español esa fue la madrileña Blanca Hervás, que a sus 23 años, se marchó de la ciudad polaca con dos medallas de plata tras ser segunda tanto con el relevo mixto de 4x400 como con el femenino.

Metales incomprensibles sin el concurso de Hervas, especialmente el logrado este domingo en la categoría femenina, en la que la madrileña fue determinante con una espectacular posta final.

Tras completar los primeros 400 metros en cuarta posición de la mano de Paula Sevilla, le equipo español superó el ecuador de la prueba muy vivo en la lucha por el podio gracias al esfuerzo de Ana Prieta.

España, medalla de plata en el Mundial en el relevo 4x400 mixto
España, medalla de plata en el Mundial en el relevo 4x400 mixto
España, medalla de plata en el Mundial en el relevo 4x400 mixto

España, medalla de plata en el Mundial en el relevo 4x400 mixto

Entonces llegó la hora de la madrileña Rocio Arroyo, la ochocentista que ya brilló en la ronda clasificatoria con su elegante correr, que permitió a España a la última posta prácticamente a la par que el equipo polaco, que entonces ocupaba la tercera plaza.

Pero el conjunto español contaba con un as en la manga, la poderosa Blanca Hervas, que pese a las cuatro carreras que acumulaba en sus piernas, tras correr el relevo mixto y ser sexta en la prueba individual de los 400, nunca perdió de vista a la representante polaca hasta adelantarla en la recta final.

Metros finales en lo que el equipo español, que firmó un tiempo de 3:26.04 minutos, a punto estuvo de adelantar también al cuartero de los Países Bajos, liderado por la formidable Lieke Klaver, que salvó la medalla de plata por cuatro centésimas.

Más lejos quedó el conjunto español del las ganadoras, el cuarteto de Estados Un¡dos, que revalidó el oro que conquistó el pasado año en la ciudad china de Nanjing con un marca de 3:25.81 minutos.