El Getafe ante el Osasuna | EFE
(Actualizado

El Getafe emprendió su cuarto viaje por Europa con una plantilla que el mercado dejó dos o tres piezas por debajo de los deseos de José Bordalás y Toni Muñoz, una carencia que el técnico advirtió antes del cierre y que el director deportivo reconoció después de que Iván Azón fuera el único último refuerzo.

La Liga Conferencia apareció como un premio y trajo una factura. Al calendario habitual de LaLiga y de la Copa del Rey añadió un mínimo de ocho partidos europeos, cuatro desplazamientos hasta Belgrado, Ámsterdam, Craiova y Tiflis y varias semanas de jueves y domingo que exigirán piernas, recambios y una profundidad que el Getafe no terminó de encontrar.

Iván Azón firma por el Getafe, cedido por el Como

"Con dos o tres jugadores, el equipo se habría quedado más compensado", admitió Toni Muñoz este miércoles en su balance del mercado. La frase concedió la razón al entrenador, que dos días antes del cierre, en la rueda de prensa previa al choque ante Osasuna, avisó de que su plantilla estaba muy justa de efectivos.

"Quedan días y horas de mercado, confiamos en que lleguen esos jugadores que necesitamos para completar una plantilla para un año de mucha exigencia, inmersos en tres competiciones. Hemos tenido que usar prácticamente a los mismos y, obviamente, nos ha pasado factura”, explicó.

Bordalás, descontento con el arbitraje, vuelve a pedir respeto

Cuando el técnico habló, ya conocía la llegada de Nemanja Gudelj. Su fichaje aún no era oficial, pero respondió con naturalidad cuando le preguntaron por el serbio, del que destacó la experiencia, la polivalencia y todo lo que podía aportar. Gudelj, por tanto, ya formaba parte de sus cuentas. Bordalás pedía más.

El mercado le entregó después únicamente a Iván Azón, delantero de 23 años cedido por el Como tras una temporada en la que disputó 40 partidos, marcó cinco goles y dio cuatro asistencias con el Ipswich en la segunda categoría inglesa. En sentido contrario, salió Juan Berrocal, que rescindió su contrato antes de fichar por el Málaga. Entró uno y salió otro. La plantilla no creció.

Once altas que no fueron once novedades

El Getafe completó once incorporaciones durante el verano, una cifra importante sobre el papel, aunque no todas añadieron caras nuevas al vestuario. Martín Satriano, Zaid Romero, Sebastián Boselli y Mario Martín ya habían jugado a las órdenes de Bordalás cedidos el pasado curso y continuaron después de que el club ejecutara o acordara sus respectivas compras.

Sí llegaron Saba Sazonov, Orel Mangala, Enes Ünal, Johan Mojica, Francho Serrano, Gudelj y Azón. Una mezcla de cesiones, jugadores libres, regresos y apuestas económicas con la que el club trató de reparar las bajas de Luis Milla, Mauro Arambarri, Juan Iglesias, Diego Rico, Domingos Duarte, Coba Gomes y otros futbolistas que abandonaron el Coliseum porque el club no contaba con ellos como Javi Muñoz, Juan Berrocal, Yvan Neyou o Álex Sancris.

Toni Muñoz definió el mercado como "entretenido" por la cantidad de operaciones que tuvo que afrontar y explicó que la clasificación para la Liga Conferencia llegó antes de lo esperado. El Getafe tuvo que reconstruir una parte importante del equipo mientras preparaba una eliminatoria europea que comenzó antes incluso de que se cerrara la plantilla.

Esa carrera generó situaciones extrañas. El conjunto azulón comenzó la Liga entre fichajes pendientes, jugadores sin el ritmo necesario y una previa ante el Partizán que no admitía espera. Superó la eliminatoria, pero el esfuerzo ya dejó señales: cinco partidos oficiales en diecisiete días, un viaje a la caldera de Belgrado y una derrota posterior en El Sadar.

El calendario dictará sentencia

Bordalás cuenta con recursos en la delantera, donde coinciden Satriano, Ünal, Borja Mayoral, Azón y el lesionado Juanmi Jiménez, pero tiene menos alternativas en otras posiciones y varios futbolistas capaces de actuar en más de un puesto. La polivalencia, una virtud muy apreciada por el entrenador, volverá a ejercer como remiendo.

Gudelj puede jugar como central y centrocampista; Mojica cubre todo el carril izquierdo; Kiko Femenía actúa en ambos laterales; y Andrés García puede ocupar distintas posiciones en ataque. Bordalás tendrá que estirar esas posibilidades para repartir minutos entre tres competiciones.

No existe una discrepancia pública entre el entrenador y la dirección deportiva. Al contrario, ambos ofrecieron el mismo diagnóstico desde lugares distintos. Bordalás pidió más antes del cierre y Toni Muñoz reconoció después que faltaron dos o tres piezas.

El Getafe cerró el mercado sin todos los efectivos que habría deseado pero con la ilusión de su regreso a Europa con plantilla acostumbrada a competir por encima de su número. El viaje será largo. El equipaje, otra vez, salió justo.