Supercampeón de Europa. Con esta etiqueta se presenta el Real Madrid de Pedro Martínez para esta temporada en la Euroliga, con hasta siete jugadores nuevos en la plantilla, y tras rozar el título la pasada campaña con Sergio Scariolo en el banquillo.
El club blanco llegó a jugar hasta tres finales en la 2025/2026 (Supercopa ACB, Copa del Rey y Euroliga) bajo el mando del italiano, que regresó a la casa blanca después de consagrarse como el seleccionador español más laureado de la historia.
Pese a la presencia del equipo en las finales, la temporada terminó de manera decepcionante con una eliminación en casa ante La Laguna Tenerife y confirmó el año sin títulos en el Real Madrid, algo que no había sucedido en las 15 campañas anteriores.
Enterrado el proyecto de Scariolo, la cúpula madridista, coincidiendo con la vuelta de Juan Carlos Sánchez y Alberto Herreros, ha confiado el nuevo proyecto a Pedro Martínez, que llegaba tras ganar la Supercopa y la Liga ACB en el Valencia Basket, y después de una histórica clasificación a la Final a Cuatro de la Euroliga en Atenas.
Una Euroliga que será otra gran motivación extra para Martínez, ya que es un título que aún se le resiste en su extenso palmarés.
En su primera aparición oficial como técnico del Real Madrid, el barcelonés, que insiste en que los suyos aún deben "mejorar" para conformar un estilo definido de juego y tener una "identidad", derrotó al anfitrión, Dubai Basketball, en semifinales de la Supercopa de la Euroliga, y al Olympiacos griego, vigente campeón continental, en la gran final.
Un perfecto estreno, nunca mejor dicho, ya que el conjunto merengue se consagró como campeón en la primera edición de este trofeo.
Una gran puesta en escena que vuelve a colocar al Real Madrid entre los grandes favoritos a alzarse con el título de la Euroliga, en otra temporada en la que los equipos griegos y potencias económicas como el propio Dubai o el Hapoel Tel Aviv, se han reforzado con piezas de auténtico lujo con el objetivo de estar en la Final a Cuatro.
En esa línea, el club merengue ha realizado hasta siete fichajes para intentar estar de nuevo entre los cuatro mejores equipos de Europa el próximo mayo.
Así, han llegado Max Sulga, Timothé Luwawu-Cabarrot, Jaime Pradilla, Mikael Jantunen, Damian Jones, Olivier Sarr y Nick Smith Jr.
Por su parte, miembros del núcleo duro del club como Sergio Llull, Facundo Campazzo, Gabriel Deck o Walter Tavares, continuarán siendo el alma de este grupo.
Como Martínez declaró tras la final ante el Olympiacos y el posterior nombramiento de Tavares como Mejor Jugador (MVP), la intención es que la idea de equipo prevalezca sobre cualquier jugador y que todos ellos sean capaces de asumir su dosis de protagonismo en cada partido.
"Estoy contento porque ha sido una victoria coral y creo que ayer también pasó lo mismo. Me da buenas sensaciones que todos se sientan importantes y no depender solo de uno. Nos sobrepusimos a las personales de Tavares y Luwawu-Cabarrot y tal vez sea la mejor noticia por encima del haber ganado, que estemos creando esa cultura de que el equipo está por encima de todos", remarcó.
Una buena premisa, más aún cuando los blancos han perdido este verano a Mario Hezonja y Trey Lyles, sus dos máximos artilleros de la temporada pasada.
Vigente campeón de la Supercopa y subcampeón de la Euroliga, el Real Madrid peleará por estar de nuevo entre los grandes con la meta de alzar su duodécimo título en la competición. Todo un clásico, ya que ha participado en 11 de las últimas 15 ediciones de la Final a Cuatro, incluyendo cuatro de las últimas cinco.