La última derrota frente a Osasuna, que acompañada de otros malos resultados para sus intereses les deja a solo un punto del descenso, ha provocado que el Rayo Vallecano tenga que afrontar la semana del derbi madrileño frente al Real Madrid en un momento crítico, con dudas sobre su rendimiento y la amenaza de la Segunda División como una realidad tangible.
Una victoria en las últimas once jornadas ligueras, resumidas en ocho puntos de 33 posibles, mantiene al Rayo Vallecano en una caída sin frenos antes de visitar el Santiago Bernabéu, uno de los peores escenarios posibles para tratar de revertir la situación.
El problema que tiene el Rayo Vallecano con el gol es acuciante y, desde hace unas semanas, preocupante, ya que la capacidad generadora no se traduce en tantos y, por tanto, en puntos. En el club lo saben y desde el cuerpo técnico que encabeza Iñigo Pérez se tratan de encontrar soluciones aunque hasta el momento no se ha conseguido dar con la tecla.
En estos once últimos partidos ligueros el equipo solo ha marcado cinco goles y por contra ha encajado dieciocho, unas cifras que hacen muy difícil rentabilizar cada tanto anotado, sobre todo cuando en siete de esos once encuentros no ha visto puerta contraria.
"Vengo dialogando con los jugadores desde hace meses sobre esto. El año pasado tuvimos éxito y éste, con todos los parámetros físicos, estadísticos o emocionales iguales o incluso superiores en algún aspecto, el resultado obtenido está siendo menor".
"Eso demuestra que el año pasado tuvimos un punto de azar que este año no tienes y además los equipos que vienen lo hacen con fortalezas que no nos dan para ganarles. Siempre son cuestiones que convergen en la labor del entrenador y soy el principal protagonista para solventar esto", dijo Iñigo Pérez, en conferencia de prensa, después del último partido.
La realidad es que el Rayo, disputadas 21 jornadas de Liga, tiene 22 puntos y está solo uno por encima del descenso que marca el Real Mallorca, que ocupa esa zona de peligro junto con el Levante (17) y el colista Real Oviedo (13).
El Rayo Vallecano necesita una reacción y la necesita de forma inmediata. El problema es que el próximo rival es el Real Madrid, que parece reactivado desde la llegada de Álvaro Arbeloa, y además el partido es en el Santiago Bernabéu, dónde solo ha ganado en una de sus veintidós visitas ligueras, el 21 de enero de 1996. Desde entonces quince partidos con trece derrotas y dos empates, el último a cero el 5 de noviembre de 2023.