El Comité Técnico de Árbitros (CTA), a través del programa Tiempo de revisión, indicó que el VAR no debió intervenir en la roja mostrada a Gerard Martín por una acción de "juego brusco grave" sobre Thiago Almada en el Atlético-Barça de la jornada 30 de LaLiga, y que su intervención sirvió para inducir en una "modificación incorrecta" de una acción "bien valorada en directo".
La jugada en cuestión, en el primer minuto de la segunda parte, el árbitro de campo, Busquets Ferrer, mostró una tarjeta roja directa al defensa azulgrana en una disputa con el delantero argentino del Atlético. Tras ello, fue llamado desde el VAR por Melero López para que valorase la acción como amarilla.
La polémica jugada terminó con Busquets Ferrer cambiando su decisión inicial y dejando la entrada en amarilla.
Sin embargo, el CTA considera errónea la intervención del VAR al tratarse de una acción en la que ambos futbolistas contaban con "opciones reales" de jugar el balón, poniendo como precedente una disputa similar en el Betis-Rayo del pasado 24 de febrero, que también tuvo que ser motivo de roja directa.
"El jugador que llega primero adquiere la prioridad en la disputa, pero mantiene igualmente la responsabilidad de las consecuencias posteriores de su acción. Es decir, el hecho de tocar primero el balón no anula la posibilidad de incurrir a posteriori en juegos imprudente, temerario o brusco grave".
"En este último grupo se encuadra la acción de Gerard Martín y Almada, ya que se trata de juegos brusco grave, sin que tenga relevancia quién toca primero el balón. La sanción disciplinaria correcta debe ser tarjeta roja", se explicó en 'Tiempo de revisión'.
Por ello, para el CTA, debió prevalecer el criterio del árbitro de campo: "La recomendación de revisión por parte del VAR indujo a una modificación incorrecta de una acción bien valorada en directo, por lo que el árbitro debió mantenerse en su decisión inicial".