De Kiko Femenía a Zaid Romero: tres rojas y la misma queja

José Bordalás
José Bordalás |EFE

El Getafe ha comenzado la temporada con un peso bajo sus hombros alarmante: juega demasiados partidos con diez.

En seis emcuentros oficiales, Kiko Femenía, Abdel Abqar y Zaid Romero han sido expulsados y han obligado al conjunto azulón a disputar un total de 93 minutos en inferioridad, sin contar los tiempos añadidos. Más de un encuentro completo. Una roja cada dos partidos.

De Femenía a Romero, con Abqar entre medias, el Getafe ha recorrido en apenas tres semanas casi todas las formas posibles de supervivencia. Con un hombre menos, se derrumbó frente al Alavés, se rebeló ante el Partizán y resistió contra el Celta.

Bordalás, sobre los árbitrajes: "Es evidente que no se nos trata de la misma manera"
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Tres expulsiones, tres respuestas diferentes y una misma convicción de Bordalás: a su equipo no lo tratan como a los demás.

Todo comenzó en Mendizorroza en la jornada inaugural de Liga. Kiko Femenía fue amonestado en primera instancia y, después de la intervención del VAR, recibió la tarjeta roja directa en el minuto 42.

El partido estaba 0-0. El Alavés aprovechó la superioridad en la segunda parte, marcó tres goles y convirtió una tarde equilibrada en una derrota rotunda para el Getafe.

1-1. El Getafe frena al Celta en el Coliseum a pesar de jugar con uno menos
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Bordalás salió de aquel encuentro con una frase que ha terminado por convertirse en el estribillo de este comienzo de curso: "Puedo decir que no nos tratan de la misma manera. Empieza el partido y la primera falta la sancionan con amarilla, la segunda también. No podemos hacer nada". La Asociación Española de

Árbitros de Fútbol respondió tres días después. Condenó "los términos y la sobreactuación" del entrenador y consideró que sus palabras pretendían culpabilizar al colectivo arbitral del resultado.

La discusión no terminó ahí. Bordalás contestó antes del encuentro europeo contra el Partizán y rebajó la autoridad de la asociación con una frase contundente: "Es un sindicato que crearon cuatro o cinco amigos y por eso no le doy mayor importancia".

Bordalás, descontento con el arbitraje, vuelve a pedir respeto
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También se apoyó en las palabras del presidente del Comité Técnico de Árbitros, Fran Soto, quien había admitido que las imágenes no aclaraban la acción de Kiko.

Un día después llegó la segunda expulsión. Abqar vio dos tarjetas amarillas frente al Partizán y abandonó el terreno de juego en el minuto 68, cuando el marcador reflejaba un empate a uno.

En esa ocasión, el Getafe respondió a la adversidad con una insurrección: Andrés García y Mojica marcaron en el tramo final y transformaron el 1-1 en un 3-1 que encarriló la eliminatoria europea.

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La tercera roja apareció este lunes frente al Celta. Zaid Romero cometió dos faltas, recibió dos amarillas y dejó a sus compañeros con diez en el minuto 67. El resultado ya era de 1-1 y no volvió a moverse, aunque Andrés García tuvo una ocasión para inclinarlo de nuevo hacia el Getafe.

Bordalás elogió la resistencia de sus jugadores, pero recuperó la queja de Mendizorroza casi palabra por palabra: "Es evidente que no se nos trata de la misma manera".

"Al final no son acciones agresivas en las que digas que se merecen la expulsión. Son expulsiones que tampoco creo que sean del todo justas", añadió. Además, calificó de "extraño" que Romero fuera expulsado después de cometer únicamente dos faltas sin aparente peligro.

La factura de jugar con diez

Las tres tarjetas no han producido las mismas consecuencias. El Getafe recibió tres goles con diez frente al Alavés, marcó dos ante el Partizán y conservó el empate contra el Celta. El balance de esos 93 minutos es de dos tantos a favor, tres en contra, una victoria, un empate y una derrota.

La inferioridad numérica le ha castigado, pero también ha revelado una capacidad de resistencia que forma parte de la identidad del equipo.

El problema es que cada expulsión exige un esfuerzo añadido a una plantilla que ya vive al límite. Bordalás ha repetido futbolistas durante varias semanas, ha atravesado ciclos de domingo, jueves y domingo y todavía espera que los últimos fichajes alcancen el ritmo competitivo.

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Ante el Celta, reconoció que Mojica y Ünal terminaron exhaustos y el técnico demoró la última ventana de cambios por miedo a que otra lesión dejara al equipo con nueve.

Las decisiones arbitrales admiten interpretaciones; las cifras, menos. La mitad de los partidos oficiales del Getafe ha quedado alterada por una expulsión y el equipo ya acumula más de noventa minutos con diez.

La temporada apenas ha comenzado, pero la inferioridad numérica se ha instalado como uno de sus primeros argumentos. De Femenía a Romero, han cambiado los protagonistas y los partidos. La queja de Bordalás continúa siendo la misma.