Bellingham | EFE
(Actualizado

Jude Bellingham regresa al Real Madrid con un gol, cuatro asistencias y la admiración de sus compañeros de Inglaterra después de un parón que elevó las expectativas sobre el centrocampista blanco, convirtió el 0-7 ante Croacia en una exhibición personal y reforzó la apuesta de José Mourinho por situarlo donde mejor puede decidir los partidos: en la mediapunta, cerca del área rival.

Alex Scott encontró las palabras para explicar lo que vio desde su posición más retrasada. El centrocampista del Bournemouth compartió con Bellingham el triunfo de Rijeka, en su primera titularidad con Inglaterra, y salió del campo con la impresionado.

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"En el campo, el talento de Bellingham es aterrador y marca el nivel al que debemos aspirar", afirmó. Scott, además, consideró a Bellingham el mejor centrocampista del mundo y sostuvo que impresiona todavía más cuando se observa de cerca.

Ambos tienen 23 años, pero para él su compañero ya representa un referente para los jóvenes jugadores ingleses.

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La admiración tuvo un fundamento concreto: un gol y tres asistencias contra Croacia, cuatro intervenciones directas en una goleada que reunió su capacidad para crear, llegar y resolver.

Nunca antes participó en tantos goles en un encuentro con Inglaterra. Su actuación amplió el catálogo de argumentos que ofrece al Real Madrid para el regreso de la competición.

Una exhibición con muchos caminos

En Rijeka, ante la selección de Luka Modric, Bellingham encontró distintas formas de acercarse al gol. Filtró el pase con el que Kane abrió el marcador y apareció después para convertir un servicio de Anthony Gordon en el segundo tanto. Antes del descanso encontró a Saka y, cerca del final, lanzó a Morgan Rogers para completar el 0-7.

Las cuatro acciones dibujaron un futbolista capaz de intervenir en todo el frente ofensivo. El pase entre líneas, la aparición en el área, la combinación por la izquierda y el envío por encima de la defensa formaron parte de una misma actuación. Croacia sufrió tanto sus decisiones con el balón como sus movimientos para recibirlo.

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Su influencia también apareció ante España, pese a la derrota inglesa por 2-3. Asistió a Gordon en el empate y provocó el penalti que Kane estrelló contra el larguero cuando Inglaterra dominaba el marcador.

Bellingham estuvo en las acciones que pudieron cambiar el desenlace de una noche finalmente favorable al equipo de Luis de la Fuente.

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También su encontronazo con Cucurella tras una entrada de su compañero en el Real Madrid llevó a Tuchel a explicar cómo entiende esa intensidad.

"Es mejor si juega con un poco de rabia". El seleccionador consideró que los desafíos alimentan su competitividad y encienden un carácter que necesita participar, reclamar el balón y asumir responsabilidades.

Además, administró sus esfuerzos. En el primer encuentro contra Chequia entró por Kane en el minuto 71; en el segundo frente al combinado centroeuropeo, con resultado favorable a Inglaterra (3-0), fue sustituido en el 72. Cerró el parón sin marcar, aunque generó una ocasión para Rogers y amenazó con un remate de tacón.

La apuesta de Mourinho

Ahora, el Real Madrid recibe a un jugador que ya dejó buenos números antes de marcharse. Bellingham acumuló tres goles y dos asistencias en ocho partidos, con 619 minutos repartidos entre la Liga y la Champions.

Marcó ante Espanyol, Málaga y Rayo Vallecano y produjo una participación directa en un tanto cada 124 minutos aproximadamente.

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Su posición habitual con Mourinho se parece a la que ocupa detrás de Kane con Inglaterra. En el derbi fue el mediapunta del 4-2-3-1, por delante de Valverde y Tchouaméni, aunque ante el Inter figuró como interior en un 4-3-3. El portugués conserva esa versatilidad y tiene una preferencia definida.

"Es un jugador que tiene gol y tiene que jugar en una posición cerca del gol", explicó el 22 de agosto, después del estreno liguero ante el Espanyol. Una semana después concretó el cambio: "Yo he pactado con él que no quería ver a Jude defender casi como un segundo lateral izquierdo".

Mourinho reorganizó esas tareas para conservar su influencia por el centro. Allí puede presionar, recuperar y conectar con Mbappé. Vinícius y Güler, pero también llegar al área con energía para finalizar. Inglaterra reforzó esa apuesta y añadió una exigencia para la vuelta ante el Villarreal: sostener el nivel que acaba de mostrar. Scott ya puso palabras al desafío. Ahora el Real Madrid espera verlo sobre el campo.