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La estatua erigida en homenaje a Cristiano Ronaldo en su ciudad natal, Funchal (Madeira), fue objeto de un acto vandálico y amaneció con el nombre de Messi y el número 10 a la espalda pintados con tinta roja.

Así lo informa en portada el periódico deportivo luso A Bola, que precisa que el monumento fue limpiado pocas horas después por trabajadores de la empresa que trabaja en la construcción de un nuevo museo dedicado al jugador del Real Madrid, y que se ubicará en una zona muy próxima a esta estatua, en la Plaza del Mar.

LA HERMANA DE CRISTIANO CONDENA EL ACTO VANDÁLICO

La pintada se produjo pocas horas después de que el argentino Lionel Messi, futbolista del Barcelona, recibiera su quinto Balón de Oro que le acredita como mejor jugador del 2015 por delante del delantero portugués, que ganó el año pasado este mismo trofeo por tercera vez.

Una de las hermanas de Ronaldo condenó lo ocurrido a través de las redes sociales al calificar el acto vandálico de "vergüenza", además de lamentar la "envidia que existe alrededor" del futbolista. La estatua, esculpida con 800 kilogramos de bronce y de 3,40 metros de altura, fue inaugurada a finales de diciembre de 2014 y se ha convertido en un atractivo turístico más del archipiélago luso de Madeira.

ZIDANE AUMENTA LA CARGA DE TRABAJO, SIN RAMOS NO BALE

La ausencia de partidos entre semana para el Real Madrid, por la eliminación a las primeras de cambio de la Copa del Rey tras alineación indebida de Denis Cheryshev en Cádiz, permite al nuevo técnico, Zinedine Zidane, aumentar la carga de trabajo para mejorar el aspecto físico de sus jugadores.

La principal preocupación de Zidane al hacerse cargo del primer equipo del Real Madrid tras la destitución de Rafa Benítez, fue el aspecto físico de varios jugadores importantes. El técnico francés aprovecha la semana para aumentar la carga física y buscar una rápida mejoría en su plantilla.

Así ocurrió en la segunda sesión de trabajo que el Real Madrid completó este miércoles en la ciudad deportiva de Valdebebas, con las ausencias del capitán Sergio Ramos y el galés Gareth Bale. Según indica la web del club, fue un exigente entrenamiento en el que Zidane apostó por combinar el trabajo físico con la presencia del balón.

El grupo de los futbolistas de la primera plantilla blanca estuvo reforzado con la presencia de los canteranos Carlos Abad, Marcos Llorente, el noruego Martin Odegaard y Borja Mayoral.

Sergio Ramos, con molestias en un gemelo que le hicieron ser sustituido en el descanso del encuentro ante el Deportivo, y Bale, no saltaron al césped y se quedaron en el interior de las instalaciones de la Ciudad Real Madrid.

El intenso trabajo comenzó en el gimnasio, con trabajo de potenciación para los jugadores del Real Madrid, que utilizaron la máquina 'run rocket' que permite completar ejercicios de fuerza aplicados al fútbol.

En el campo de entrenamiento los ejercicios ya fueron con balón, en series de control, pase y posesión con un trabajo específico para los porteros.