4-1. El Atlético de Madrid, a octavos a lomo de un magistral Sorloth
Sorloth: "Ha sido un partido increíble. Mis compañeros me han dado buenos pases y yo solo tenía que rematar"
Liverpool o Tottenham en octavos de final
El Atlético de Madrid se ha clasificado para octavos de final de la Liga de Campeones tras derrotar 4-1 al Brujas en el partido disputado en el estadio Metropolitano con tantos de Alexander Sorloth (3), Johhny Cardoso y Leandro Ordoñez.
De sus cinco remates a portería, de sus cuatro ocasiones, extrajo cuatro goles para un triunfo mucho más evidente en el marcador que en el césped, por momentos en jaque por su rival, tan animoso como en la ida, pero sobrepasado por el 3-1, tan oportuno el Atlético para marcar sus goles cuando más dudas surgían sobre el desarrollo del choque.
1-0. Sorloth adelanta al Atlético
Sorloth fue diferencial. Ya por encima de Julián Alvarez, lejos de su zona más determinante. Suma quince goles. El delantero noruego es la solución hoy por hoy del equipo rojiblanco.
Son ya diez tantos en 2026, tan crucial como se espera de un 9 de su clase, que se inventó el 1-0 prácticamente de la nada. Fue indispensable.
Ahí ya surgió cuando más lo necesitaba su equipo, transcurridos ya 23 minutos más que inciertos, enfrentado Ruggeri al trepidante Forbs; agobiados en la circulación Koke y Johnny en el medio; desaparecido Álex Baena, la apuesta de Simeone para hacer más de Griezmann que de Lookman, ambos suplentes; desasistidos Julián Alvarez y el propio Sorloth, hasta el saque largo de Jan Oblak que desencadenó todo.
Un gol en nueve segundos. Del patadón del portero esloveno, más que intencionado y diseñado en la pizarra, al zurdazo dentro del área contraria de Sorloth.
Entre medias, el balón voló de un campo a otro, dio dos botes en la pugna entre el delantero del Atlético y el central Mechele, sostenida por el cuerpo de Sorloth, hasta que controló con el muslo y soltó su disparo, tan sorprendente hasta para Mignolet, cuyo error también fue crucial.
No le bastó al Atlético. Salvo unos cuantos minutos posteriores al 1-0, en todo el primer tiempo se jugó más a lo que pretendía el Brujas que a lo que había planeado Simeone.
La velocidad del conjunto belga, rompedora, insistió en el empate, establecido en el mismo saque de esquina que ha dado tantos frutos al Atlético. Así marcó en la idea en el estadio Jan Breydel y el pasado sábado en LaLiga contra el Espanyol.
Este martes lo sufrió. El golpeo fue de Tziolis al primer palo, peinado por Mechele y remachado por Ordóñez. Minuto 36. Pura estrategia. A nadie le extrañó. Tampoco cuando Oblak salvó otro gol, instantes después.
El cabezazo de Vetlesen, indetectable por enésima vez para la estructura del Atlético en su llegada, lo frustró la respuesta prodigiosa del guardameta. Su mano izquierda fue un portento de reflejos. Formidable… Inquietante.
Porque tal intervención refrendó la sensación inequívoca del partido, manejado por el Brujas y alejado del Atlético y sus pretensiones. Se sentía amenazado el equipo de Simeone. Su idea inicial no funcionó.
Tampoco Baena. Ni la pareja Cardoso-Koke por el medio. Cada diagonal acelerada del rival sobrepasó sus líneas, vulnerables y estresadas, casi siempre unos centímetros tarde, con todo lo que eso supone para cada lance.
El final del primer tiempo, realmente, fue un alivio para el Atlético, consciente del sombrío panorama hasta entonces. Tiró sólo el gol entre los tres palos hasta el descanso.
La eliminatoria en el aire. Una presión desmedida. Obligación o fracaso, sin términos medios entre esos extremos para los rojiblancos. En 45 minutos. Una prueba de carácter. Y fútbol.
2-1. Zapatazo de Johnny Cardoso desde fuera del área
El Atlético fue un equipo de momentos. De contundencia ofensiva, tan reclamada por Simeone. El 2-1 fue otro ejemplo.
Su segundo remate al marco fue gol. Un control con el pecho y una volea con la derecha de Johnny Cardoso, producto de una segunda jugada, expresión máxima de pegada, reivindicación contra la duda del medio estadounidense.
Lo único en lo que, a esas alturas, era mejor el Atlético que el Brujas. Nada más, pero también nada menos, tan fundamental.
Porque, desde ese gol, esta vez sí, cambió el encuentro, que pasó a poder del equipo rojiblanco también sobre el terreno, entre el rugido del Metropolitano, trasladado el duelo al campo visitante, ahora bajo control.
3-1. Doblete de Sorloth
Se fue Julián Alvarez, cambiado antes de la hora de encuentro. Antes de iluminarse el cartel con su número, el 19 ya sabía que era el sustituido. Entró Griezmann.
Tampoco aprovechó entonces el momento el Atlético, cuando el Brujas pareció noqueado por el golpe del 2-1, como le había ocurrido en la primera parte. Le dio margen a la reacción, hasta que todo se acabó con un contragolpe perfecto, que significó el 3-1.
4-1. Sorloth, no hay dos sin tres
Desde su área hasta la contraria. Desde la salida de Giuliano hasta el remate final de Sorloth. Antes, el pase de Llorente por encima del central, a la carrera de Sorloth, activó la ocasión.
Primero conectó con Lookman, éste a su vez con Griezmann en una pared, para reencontrarse de nuevo con el delantero noruego: controló solo y marcó el 3-1. A octavos de final. Y con aún más margen, porque también anotó el 4-1, a centro de Ruggeri.
El Atlético se clasifica para octavos de final de la Liga de campeones por el resultado global de 7-4, tras el 3-3 de la ida.
Liverpool o Tottenham en octavos de final
El Atlético de Madrid conocerá el próximo viernes su rival en los octavos de final entre dos opciones ya prestablecidas: la revancha con el Liverpool, con el que perdió 3-2 en la fase liga, o el choque con el Tottenham.
El Atlético se ha enfrentado en nueve ocasiones con el Liverpool, con tres triunfos suyos, dos empates y cuatro victorias del conjunto inglés, al que el Atlético eliminó en sus dos eliminatorias directas en la prórroga.El único precedente entre el Atlético de Madrid y el Tottenham se remonta a hace 65 años, cuando se enfrentaron en la final de la Recopa de Europa de 1962-63, con triunfo inglés por 5-1 en Rotterdam.
Ficha técnica
Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Pubill, Hancko, Ruggeri; Giuliano (Giménez, m. 81), Johnny (Rodrigo Mendoza, m. 81), Koke (Molina, m. 69), Baena (Lookman, m. 69); Julián Alvarez (Griezmann, m. 58) y Sorloth
Brujas: Mignolet; Sabbe, Ordóñez, Mechele, Seys (Lemarechal, m. 81); Stankovic; Forbs, Vetlesen (Diakhon, m. 65), Vanaken, Tziolis (Nilsson, m. 81); Tresoldi (Vermant, m. 65)
Goles: 1-0, m. 23: Sorloth. 1-1, m. 36: Ordóñez. 2-1, m. 48: Cardoso. 3-1, m. 76: Sorloth. 4-1, m. 86: Sorloth
Árbitro: Clement Turpin (Francia). Amonestó con tarjeta amarilla a los visitantes Ordóñez (m. 40) y Vermant (m. 85)
Incidencias: partido de vuelta de la ronda previa a los octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el estado Metropolitano ante 66.756 espectadores
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