1-2. El Atlético de Madrid, fuera del top 8 tras ser incapaz de ganar al Bodo Glimt
Brujas o Galatasaray, rival endieciseisavos de final
Simeone: “No es un mazazo, porque dimos todo"
Julián Alvarez ante el Boldo |EFE
Redacción / Efe
El Atlético de Madrid ha perdido 1-2 en el estadio Metropolitano con el Bodo Glimt noruego que le deja fuera del top 8, en el puesto 14, por lo que tendrá que jugar un play off de dieciseisavos de final. Su rival saldrá entre el Brujas o el Galatasaray.
En un desnivel increíble entre méritos y eficacia, el conjunto rojiblanco reincidió en su peor síntoma, en la prácticamente nula efectividad que acusa en los últimos tiempos.
Ccaudal ofensivo enorme en la primera parte que sólo le valió para marcar un gol y recibir el empate de su adversario noruego, que encima lo superó en la segunda parte. El fin traumático, seguramente injusto, de una racha de trece victorias seguidas en casa.
Jugó para un triunfo abultado. Y perdió. Antes necesitó dos avisos. La presión del Bodo/Glimt lo llevó al límite en los primeros instantes. Un comienzo al revés.
Fue Giménez primero quien evitó el 0-1 del bloque noruego cuando Brunstad Fet la picó por encima de Oblak. Y fue Koke, después, quien falló en la salida. Le entregó el balón a Hogh. Fuera.
Encendida la alarma, el equipo rojiblanco espabiló, ajustó su presión, combinó en ataque, arrojó la intensidad sobre el campo contrario y se transformó en un colectivo imparable todo el primer tiempo para su rival noruego, que entonces entendió la exigencia de un estadio como el Metropolitano, donde la defensa cobra una importancia capital.
Y el Bodo Glimt se mueve tan bien en ataque como se desintegra en defensa, por los espacios, por la falta de contundencia, por las imprecisiones de su portero y por todos los defectos que multiplicaron la ofensiva del Atlético, transformado en un ciclón que le marcó tres goles (dos anulados) y le creó seis ocasiones más en apenas 25 minutos.
La primera fue en el minuto 8, cuando Julián Alvarez recorrió todo el campo al contragolpe para ponerle un centro perfecto al cabezazo de Sorloth. La paró Haikin.
Después, un maravilloso envío de Koke culminado con un testarazo de Baena, hoy por la derecha, fue invalidado por un fuera de juego milimétrico. Luego, una acción preciosa entre Baena, Llorente y Julián Alvarez no alcanzó el remate de Sorloth. Ya rugía el Metropolitano.
1-0. Sorloth adelanta al Atlético
Sorloth |EFE
Al cuarto de hora, ya sí fue gol. Un buen centro de Hancko y un cabezazo de Sorloth. No era fácil, agarrado y entorpecido como estaba el atacante por su marcador. Tampoco estuvo fino el guardameta. El quinto gol en 2026 del delantero noruego, cuyas dudas conforman ya el pasado. Su presente es todo lo que se espera. Sobre todo, goles.
Después, otro tiro de Barrios; un córner que terminó en el gol tan esperado y deseado por Julián Alvarez, pero que anuló el árbitro porque no había dado la orden de sacar tras el parón en el juego; un cabezazo de Nico González, otro envío al área despejado a duras penas por el portero… Una cantidad apabullante de ocasiones y nada de contundencia.
Tan reclamada por Simeone, tan lejana últimamente, anhelados los goles de Julián Alvarez, otra vez fue un lastre para el Atlético entonces, aún más cuando el Bodo Gimt reapareció por el área rojiblanca con mucho más tino y el 1-1 de Sjovold en su irrupción por la zona del punto de penalti, fuera del alcance de Oblak, incrédulo todo el Atlético.
Aún fue a más con el testarazo de Nico González al que voló Haikin. Su mejor parada hasta entonces. El sostén del 1-1, atosigado cada vez más por el conjunto de Diego Simeone, con la enésima ocasión ya al borde del descanso con un cabezazo de Julián Alvarez y con un derechazo de Barrios al larguero. Un partido de 4-1, al descanso iba 1-1.
Es este Atlético, que compite contra sí mismo y su propia falta de efectividad, peleado con el gol de una manera inaudita. Se fue al intermedio con 14 lanzamientos y un solo tanto a favor, pero también con todo por hacer, con la segunda parte ya como una carrera contra el tiempo. Dependía de sí mismo. De ganar. En ese momento, era noveno.
Simeone: “No es un mazazo, porque dimos todo"
El segundo tiempo frenó al Atlético, menos incisivo, menos superior, menos controlador, más titubeante. Reducidas sus ocasiones, obligado a ganar todavía (una victoria lo catapultaba entonces en la clasificación), Simeone movió sus recursos: Almada, por un gris Baena, y Ruggeri, por Giménez, pero instantes después recibió el 1-2. De repente.
Cinco remates en la misma jugada dentro del área, contra las defensas o contra las paradas de Oblak, el sexto fue el gol de Hogh, por debajo de las piernas de Almada. El minuto 58. La única oportunidad del equipo noruego desde el empate. Fútbol. Cuestión de pegada.
El factor más diferencial de todos. El principio del fin para el Atlético, que aún tuvo más y más ocasiones. Hubo pitos para Simeone por su último cambio (Barrios por Le Normand). Ahora, Brujas o Galatasaray. El sorteo del viernes definirá el rival de una ronda incómoda.
Ficha técnica
Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Pubill, Giménez (Ruggeri, m. 57), Hancko; Baena (Almada, m. 57), Barrios (Le Normand, m. 78), Koke (Cardoso, m. 64), Nico González (Molina, m. 64); Julián Alvarez y Sorloth
Bodo/Glimt: Haikin; Sjovold, Gundersen (Aleesami, m. 90), Bjortuft, Andre Bjorkan; Brunstad Fet (Maata, m. 83), Berg, Evjen (Klynge, m. 90); Blomberg (Auklend, m. 75), Høgh (Helmersen, m. 83) y Hauge
Goles: 1-0, m. 15: Sorloth. 1-1, m. 34: Sjovold. 1-2, m. 58: Hogh
Árbitro: Maurizio Mariani (Italia). Amonestó con tarjeta amarilla al local Almada (m. 85)
Incidencias: partido correspondiente a la octava y última jornada de la primera fase de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Metropolitano ante 58.910 espectadores