Los visitantes del Pantano de San Juan notan falta de información y control

La playa más concurrida (y larga) de la Comunidad de Madrid es la del Pantano de San Juan. Se llama Playa de la Virgen de la Nueva, tiene 10 kilómetros y por supuesto, está permitido el baño. Dispone de socorristas, baños públios y una calidad que le otorga una bandera azul. Cita ineludible de los madrileños que quieran darse un chapuzón y pasar un día 'playero'.
La playa más concurrida (y larga) de la Comunidad de Madrid es la del Pantano de San Juan. Se llama Playa de la Virgen de la Nueva, tiene 10 kilómetros y por supuesto, está permitido el baño. Dispone de socorristas, baños públios y una calidad que le otorga una bandera azul. Cita ineludible de los madrileños que quieran darse un chapuzón y pasar un día 'playero'. |Redacción

El Pantano de San Juan conserva un año más su Bandera Azul, pero por el momento el baño está prohibido por razones de seguridad ante la pandemia de coronavirus. Aún así, la zona poco a poco reactiva la economía y el turismo, aunque muchos visitantes notan la falta de información y control.

En declaraciones, un visitante ha manifestado que "desconocía" la restricción del baño, ya que "no ha visto carteles ni nadie lo ha prohibido", aunque ha señalado que "no hay necesidad de tales medidas" porque "tenemos la distancia adecuada, no estamos apelotonados y las personas tenemos suficiente conciencia". "No veo mucho control, hay pocas medidas de seguridad. No he visto ni alcohol en gel ni alguien que esté controlando la cantidad de aforo", ha reiterado otra turista.

"Volver a sentir la naturaleza"

Al pantano solo pueden acudir habitantes de la Comunidad de Madrid, quienes buscan "desconectar de la ciudad", "sentir que son libres", "volver a sentir la naturaleza, estar al sol y algo lo más parecido a la playa", tras los meses de confinamiento vividos.

"A falta de no poder salir de Madrid, nos conformamos con este embalse", ha señalado una visitante. "Es muy necesaria la socialización para nuestro estado anímico, pero también para nuestro estado fisiológico, porque el sistema inmune está muy relacionado con el estado emocional", ha manifestado otro turista.

Las terrazas de los bares de la zona también se han vuelto a llenar y por eso hay gente que ha preferido llevarse su propia comida para evitar la aglomeración y "estar más tranquilos en la arena".