Casi el 25% de la población de Madrid ya habría sido infectada de SARS-CoV-2 en junio de 2020

Casi el 25% de la población de Madrid ya habría sido infectada de SARS-CoV-2 en junio de 2020
Recreación de virus SARS-COV 2 |CSIC

Un estudio, liderado por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), sugiere que casi el 25% de la población de Madrid ya había sido infectada de SARS-CoV-2 en junio de 2020, apenas cuatro meses después de haberse declarado la alerta sanitaria.

Los científicos han desarrollado un nuevo método serológico con alta fiabilidad que utiliza varias proteínas del SARS-CoV-2 para detectar anticuerpos. Al aplicarlo a muestras de la población madrileña el resultado ha sido este: 1 de cada 4 habitantes de la región ya estaba infectado antes del verano de 2020.

En el pico de la pandemia

El estudio fue realizado durante los meses de abril y mayo de 2020. El método, denominado Scovam (de SARS COV-2 Antigen Microarray), es un ensayo basado en fluorescencia que permite detectar simultáneamente los anticuerpos IgM e IgG en una microgota de suero sanguíneo.

Se utilizaron 880 muestras de sueros de la región de Madrid, mostrando un 26% de positivos en junio de 2020. Los datos del estudio sugieren que aproximadamente un cuarto de la población de Madrid podría haber sido contagiado para entonces, es decir más de 1,5 millones de personas.

Los datos del estudio sugieren que aproximadamente un cuarto de la población de Madrid podría haber sido contagiada para entonces, es decir más de 1,5 millones de personas.

Se trata de un método con una elevada sensibilidad, cuantitativo, escalable y automatizable para el análisis de un gran número de muestras, posibilitando además el tratamiento digital de toda la información obtenida. Los resultados del estudio han sido publicados recientemente en la revista Microbial Biotechnology.

Una ventaja del método Scovam respecto de otros métodos existentes es que utiliza varias de las proteínas (antígenos) del virus para detectar los anticuerpos específicos. Disponer de varias proteínas virales como anzuelo aumenta la probabilidad de captura de los anticuerpos, lo que lo hace más fiable.

Seguimiento de las vacunas

Además, este método permite la identificación de patrones antigénicos del virus, puesto que no todas las proteínas estimulan la producción de anticuerpos con la misma eficiencia. Esta característica es especialmente importante para el seguimiento y monitorización de las vacunas, pues permite averiguar, en el mismo ensayo, con qué proteína viral se ha desarrollado la vacuna.

Las personas que han pasado la enfermedad producen anticuerpos IgG a los pocos días de la primera dosis (5-10 días), mientras que en las personas no expuestas previamente al virus se retrasa hasta 15-21 días

El nuevo método se puede implementar para detectar simultáneamente otros marcadores relevantes asociados a la enfermedad, como son los factores reguladores de la inflamación y la respuesta inmune (por ejemplo, las citoquinas).

Finalmente, Scovam está permitiendo seguir y monitorizar la producción de anticuerpos en personas ya vacunadas. Los primeros resultados indican que aquellas personas que han pasado la enfermedad responden con producción de anticuerpos IgG a los pocos días de la primera dosis (5-10 días), mientras que la respuesta de las personas no expuestas previamente al virus se retrasa hasta 15-21 días, y a veces hasta una semana después de la segunda dosis.

Duración de los anticuerpos

Aunque la concentración de anticuerpos va disminuyendo con el tiempo, más del 99% de este grupo mantenía niveles altos de anticuerpo IgG a los 7-8 meses post-infección (noviembre 2020), y el 95,6 % seguía siendo positivo a los 11-12 meses de la infección, mostrando concentraciones similares a algunas personas vacunadas.

Este estudio ha sido coordinado por el CAB-CSIC-INTA y ha contado con la participación del INTA, el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), el Centro de la Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, el CIMUS – Instituto de Investigación Biomédica de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), e INGENASA S.A.