Un sanitario atiende a los ancianos alojados en la residencia Casablanca, en el barrio madrileño de Villaverde |
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La Asociación Madrileña de Atención a la Dependencia (AMADE) ha exigido este miércoles a las consejerías de Políticas Sociales y la de Sanidad de la Comunidad de Madrid que trabajen coordinadas en el proceso de desescalada en los geriátricos ante el "desencuentro" entre ambos departamentos regionales.

Según señalan en una nota de prensa, Madrid ha entrado en la fase 1 y las residencias y centros de la región "no tienen un protocolo de desescalada oficial". Las residencias y centros de día han recibido desde la Dirección General de Atención al Mayor de la Consejería de Políticas Sociales un documento con indicaciones, que no está firmado, y que desde la Consejería de Sanidad "no tienen confirmación de ser definitivo".

"El desencuentro entre las dos Consejerías representa el sinsentido que esta pandemia ha puesto de manifiesto cuando los intereses políticos están por encima de la responsabilidad de encontrar propuestas que protejan y mejoren la atención a los mayores. Mientras que las empresas están trabajando por presentar propuestas que protejan y a la vez favorezcan poco a poco la vuelta a una normalidad en el día a día de los mayores que viven en las residencias y acuden a los centros de día, la Administración se dedica a echarse un pulso para ver quien queda encima", indica AMADE.

La asociación ha constatado estos meses "con tristeza el desconocimiento que la sociedad tiene de lo que es una residencia" y el "no entender que estamos hablando de la casa de personas que por sus circunstancias necesitan el cuidado de profesionales en su vida diaria".

"No solo no han tenido derecho a la sanidad sino que tampoco han tenido derecho a una muerte digna"

"Un Gobierno que decidió qué usuarios de los centros de mayores cumplían o no criterios para ser atendidos en los hospitales en el pico de la pandemia. Una ministra que veía muertos donde nosotros veíamos a personas que formaban parte de la vida del centro de los que el sistema se había olvidado. No solo no han tenido derecho a la sanidad sino que tampoco han tenido derecho a una muerte digna", apuntan.

Esta patronal de pequeñas residencias también ha criticado a unos medios de comunicación "que sin contrastar información han sacado la parte más macabra de situaciones de mucho dolor sin ningún respeto a la entrega incondicional de muchos profesionales que han vivido la pérdida junto con las familias sin poder estar cerca".

"El sector ha seguido trabajando diariamente por mantener con vida a los mayores de los que nadie pregunta. Aquellos mayores que viven en los centros y no forman parte de listas de defunciones, sino que se han recuperado si fueron contagiados y hoy están sanos en los centros, o aquellos mayores que no se contagiaron y sus vidas han continuado metidos en una habitación de la que nadie se preocupa de desconfinar. ¿Será por la preocupación o será porque se nos han olvidado de nuevo los mayores que viven en las residencias?", se preguntan.

Por último, AMADE pide para las residencias de mayores un protocolo "que no limite la libertad de los mayores y garantice la protección de todos". Igualmente, reclaman trabajar con seguridad y protección para los residentes y trabajadores y pruebas PCR "para todos los empleados que atienden a los mayores y pruebas a los residentes, y usuarios de centro de día, para poder tener conocimiento de los positivos asintomáticos y se pregunta: ¿Seremos una vez más los últimos de la lista?", concluyen.