16ª de la Feria de San Isidro 2018: Roca Rey, salva la tarde

Pese a la expectacion levantada por la decimosexta de San Isidro, en la que se puso el cartel de "no hay billetes", los toros de Victoriano del Rio no dieron el juego esperado. Ni por su juego, al límite de casta, ni por su presencia, al límite del mínimo trapío exigible en Madrid, los de Victoriano del Río decepcionaron. Lo que no quita que tuvieran peligro como en ese momento en el que el cuarto hizo hilo por Curro Javier.

A todo ello se añadió la lluvia que se hizo presente en el tercero. Por eso, cuando ya el festejo enfilaba hacia su final, el de la decepción, fue en el sexto, el único salvable de la tarde, cuando Roca Rey dijo "aquí estoy yo" y tras quitar por saltilleras realizó una faena iniciada con ayudados por alto, cambiados y obligados de pecho, a la que siguieron tandas con la diestra, invertidos metiendose en los terrenos del toro, muy quieto, pasándose al toro muy embraguetado, para de nuevo hacerse presente, inspiración e improvisación, con una lasernina tan encima, tan sin espacio, que le dejo a merced del toro.

Faena entre protestas de unos, la minoría... protestadas por otros, la mayoría de la plaza, que concluyó con una buena entera y el corte de una oreja.

Para entonces los silencios de Perera y Talavante ya nada importaban. La gente se había reconciliado gracias al peruano.

ESTA TARDE, LA DE LA CULTURA

Para esta tarde, hacemos un paréntesis en la "isidrada" para dar paso a la corrida de la Cultura con toros de Victoriano del Río, Domingo Hernández y Alcurrucén, en un mano a mano, entre El Juli y Ginés Marín.