Una fábrica de Singapur elabora langostinos cultivados a partir de células madre

Una fábrica de Singapur elabora langostinos cultivados a partir de células madre

Al crecer la preocupación del consumidor por su salud, el bienestar animal y el medio ambiente, crece la demanda de sustitutos de la carne. Las alternativas están ya en los supermercados y el menú de los restaurantes. Pero la llamada "carne limpia", cultivada a partir de células fuera del animal, está aún en una etapa incipiente. Hay prisa por superar esa fase, ya que se prevé que el mercado de carne alternativa mueva 140.000 millones de dólares en menos de diez años.

Una fábrica de Singapur ha dado un definitivo salto a la comida artificial, en la línea de las empresas que ya elaboran carne en un laboratorio. Es la primera compañía del mundo en llevar los langostinos cultivados a partir de células madre, a los platos de los comensales.

Cultiva carne picada para empanadillas a partir de células de langostinos que se alimentan con nutrientes en una solución a 82 grados. En cinco semanas, las células madres se convierten en carne de camarón.

Hay que convencer de que el resultado es sabroso. Travis Teo, periodista de Reuter, asegura que "sabe normal, en términos de textura es carne picada…"

Claro que de momento no hay negocio, ya que un kilo cultivado en laboratorio cuesta 5.000 dólares, y una sola ración de dimsums, hasta 300 dólares. El desafío por tanto es reducir costes. El fundador de la empresa, Shandia Siram, asegura que cualquier medio alternativo para producir proteína animal sin dañar el medio ambiente es positivo, pero reconoce que se necesitan más estudios para comprender las consecuencias negativas de producir proteína celular.