Perdimos todo", supervivientes del desastre de Brumadinho enfrentan su drama

Perdimos todo", supervivientes del desastre de Brumadinho enfrentan su drama

Vecinos de la ciudad de Brumadinho, en el sureste de Brasil, miran de lejos sus casas, hoy destrozadas y bañadas en un lodo con residuos minerales que ha convertido verdes prados en un mar de fango: "Perdimos todo".

Lo que antes era un valle próspero con algunas haciendas dedicadas a la agricultura y a la ganadería, hoy es una ciénaga. El silencio es sepulcral, solo interrumpido por el sonido de los helicópteros de rescate y el cacareo de algún gallo.

En algunos puntos, únicamente se ven las copas de los árboles. El tronco está sepultado por millones de toneladas de barro procedentes de la represa de contención de la minera brasileña Vale que reventó el viernes y causó al menos 37 muertos y entre 250 y 300 desaparecidos.

En la orilla de este nuevo mar espeso y algo viscoso de color marrón, quedan en pie algunas casas, parcialmente destruidas.

El barro, que visualmente parece lava volcánica, pero fría y marrón, entró literalmente dentro de la casa y rajó de arriba abajo una de las paredes de la cocina, donde se asoma una lavadora derrumbada y encima, una pared de ladrillos.

Volvió para ver en qué estado se encontraba la vivienda y descubrió el cuerpo sin vida de un hombre. Llamó a los bomberos y en la misma zona hallaron otros cuatro fallecidos.

En el cuarto donde duerme este matrimonio falta una pared, por cuyo espacio se ven troncos y el fango entrando. La casa en cualquier momento se desploma.

Para Pedro de Jesús, la tragedia muestra hasta qué punto llega "la desatención de los poderosos".

En su caso, el "tsunami" de agua y residuos minerales de la represa solo destrozó la parte atrás de su casa, a la que por el momento no puede volver por el alto riesgo que supone.

Preocupados por el estado de otro dique

Una de las grandes preocupaciones de las autoridades brasileñas está relacionada en este momento con el estado de otro dique, al lado del que se rompió y el cual está formado por entre tres y cuatro millones de metros cúbicos de agua.

Defensa Civil monitorea esa estructura, los bomberos ayudan en la evacuación de habitantes de comunidades agrícolas próximas, mientras Vale se dedica a drenarlo a fin de evitar una rotura.