Madrid pone a prueba desde este lunes la lucha climática en el mundo

Madrid pone a prueba desde este lunes la lucha climática en el mundo

La 25ª Cumbre del Clima (conocida como COP25) comenzará este lunes y se prolongará hasta el próximo 13 de diciembre en Madrid con las misiones fundamentales de cerrar el libro de reglas del Acuerdo de París, un pacto mundial de lucha contra el cambio climático adoptado en la capital francesa por 195 países y la UE en 2015, y acelerar la ambición climática antes de que este tratado se ponga en marcha el próximo año con la revisión al alza de los compromisos nacionales de reducción de gases de efecto invernadero.

Aspectos a tratar

La Cumbre del Clima que acogerá Madrid bajo la Presidencia chilena tiene encima de la mesa cerrar el libro de reglas del Acuerdo de París porque ese propósito no se cumplió el año pasado en Katowice (Polonia).

El reglamento del Acuerdo de París quedó casi listo en la Cumbre del Clima de Katowice a falta de que se desarrolle el artículo 6, relativo a los mercados de carbono, esto es, que se ponga en marcha un mecanismo global homogéneo de intercambio de cuotas de emisiones de gases de efecto invernadero entre los países.

La ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, ha comentado públicamente que sería "una buena noticia cerrar este asunto y contar con un mecanismo que garantice mercados globales de carbono" con precios de intercambio de emisiones en todo el planeta, de manera que se evite el riesgo de que haya una doble contabilidad y en todos los lugares haya las mismas reglas, lo que se conoce en la jerga climática como 'integridad ambiental'.

Otro de los frentes abiertos en la COP25 es reforzar la ambición climática global en un año en que Estados Unidos ha iniciado su proceso de salida del Acuerdo de París, lo que no se materializará hasta el 4 de noviembre de 2020, justo un día después de las elecciones presidenciales.

En este sentido, la Cumbre del Clima de Madrid podría sentar las bases de un nuevo ciclo que comenzará el próximo año, cuando entre en vigor el Acuerdo de París y los países deban presentar nuevos compromisos climáticos al alza, es decir, con más ambición. Los dos últimos informes de la ONU verifican, como otros informes científicos, que los planes nacionales son insuficientes.