El Gobierno defiende que no había motivo objetivo para suspender el 8-M

El Gobierno defiende que no había motivo objetivo para suspender el 8-M

El Gobierno se enroca ante las acusaciones de la oposición de haber propiciado la expansión del coronavirus por su decisión de no suspender el pasado 8 de marzo las 76 marchas y manifestaciones que se produjeron en toda España con motivo del Día Internacional de la Mujer.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró este jueves que el pasado 8 de marzo no había “ningún dato objetivo” relacionado con el Covid-19 para prohibir la marchas con motivo del Día Internacional de la Mujer. El titular de Sanidad, Salvador Illa, aseguraba que no estaba entre sus competencias y afirmaba que eso habría sido competencia de los gobiernos autonómicos, aunque quien decide sobre estas convocatorias son las delegaciones del Gobierno.

Marlaska se pronunció sobre esta cuestión en una rueda de prensa en La Moncloa, donde compareció junto al titular de Transportes, José Luis Ábalos, para informar de los últimos datos de la aplicación del estado de alarma por el coronavirus.

Marlaska no entró en si la competencia para suspender una manifestación es de las comunidades o de las delegaciones del Gobierno, pero indicó que cuando se celebró la marcha del 8-M en la capital “no había ninguna circunstancia concreta ni objetiva para la suspensión de ningún acto público de ninguna manifestación” y argumentó que el pasado 8 de marzo hubo en España una “pluralidad de actos públicos”, como partidos de fútbol y mítines de partidos políticos.

Fernando Grande Marlaska

Marlaska añadió que “no es el momento de polemizar” y recordó que hay una denuncia ante un juzgado sobre el papel que este evento tuvo en la propagación del Covid-19, por lo que dijo que hay que esperar al “oportuno” desarrollo de esta investigación.

Por su parte, Ábalos se refirió a que el 8 de marzo él estuvo en Valencia en la Mascletá de las Fallas y nadie le ha preguntado sobre “si eso estuvo bien o no”.

Illa señala que él no podía cancelar el 8-M

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha señalado que su departamento no podía cancelar la manifestación del Día de la mujer, porque hasta el 14 de marzo, que se decretó el estado de alarma, las competencias en esta materia “las tenían las comunidades autónomas”.

Illa ha dado esa explicación durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad del Congreso, a la que ha acudido a informar sobre la situación de la crisis del coronavirus.

Salvador Illa

Durante la sesión, la portavoz de Sanidad del PP, Cuca Gamarra, y el de Vox, Juan Luis Steegmann, han criticado que el Ejecutivo permitiera esta celebración cuando, a su juicio, conocía el riesgo de contagio, ya que unos días después tomaba decisiones restrictivas para la ciudadanía.

El ministro ha explicado que el mismo 8 de marzo "al anochecer" recibió la llamada de los consejeros de Sanidad de País Vasco y Comunidad de Madrid en la que le comunicaban un aumento "sustancial" de los casos en sus autonomías y le trasladaron su intención de poner en marcha varias medidas que "harían oficiales al día siguiente". En este sentido, ha recordado que eran los consejeros "los competentes" para actuar de este modo, al menos "hasta el 14 marzo", cuando se decretó el estado de alarma. "Yo no puedo tomar medidas de salud pública, no puedo suspender una manifestación, no puedo suspender un partido de fútbol u ordenar una medida restrictiva", ha apuntado Illa.

Fue tras ese contacto, según señala el responsable de Sanidad, cuando los dirigentes autonómicos decidieron suspender la actividad escolar o los eventos de más de 1.000 personas, entre otras iniciativas. "El día 12 las extendimos a toda España y el 14 dictamos el estado de alarma", ha apuntado el ministro, señalando la "rapidez" con la que, a su juicio, se realizó este proceso debido, según indica, a la "situación cambiante".

Illa apunta que el aumento de casos registrado tras el 8M es "la fotografía" de lo que pasó entre 7 y 10 días antes, que es cuando se producen los contagios, es decir "en la última semana de febrero".

Irene Montero considera "terrible" relacionar el feminismo con la pandemia

La ministra de Igualdad, Irene Montero, afirmó este jueves que es "terrible" que la extrema derecha relacione el feminismo con la pandemia del coronavirus y pidió que se deje de relacionar el alto número de infectados de coronavirus en Madrid con la manifestación del 8-M. En una entrevista en laSexta, a los 14 días de conocerse su positivo por coronavirus, dijo que la manifestación feminista se celebró porque la autorizaron "los expertos y las autoridades sanitarias".

La extrema derecha no dice nada de que también celebró ese mismo fin de semana del 8 de marzo un acto multitudinario de Vox en la Plaza de Toros de Vistalegre.

La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, aseguró este jueves que se arrepiente mucho de haber ido a la manifestación del 8-M viendo el gran número de muertes que desde entonces se están produciendo en la capital por el coronavirus.

“El Ayuntamiento no tenía ninguna competencia en autorizar esa marcha, que fue autorizada por Delegación de Gobierno”.

Begoña Villacís

Villacís dice que sabía los mismos datos que conocían las 150.000 mujeres que estaban ahí. Por ello, “con esos datos y viendo que era promovida activamente por el Gobierno, donde en la cabecera había ministras del Gobierno y que había una promoción activa, pues me presenté ahí”, justificó. “Sabiendo todo lo que sabemos ahora y con los datos que quizá ya se conocían, pero no por mi parte, sí me arrepiento y mucho”.

Cabe recordar que algunas de las participantes en dicha manifestación han dado positivo por coronavirus, como la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo; la ministra de Igualdad, Irene Montero; la ministra de Política Territorial, Carolina Darias; o la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez.