El 'no' de PP, Vox y Junts y la abstención del PNV tumbaron este martes en el Pleno del Congreso el Real Decreto-ley 8/2026, de 20 de marzo, de medidas en el alquiler en respuesta a las consecuencias económicas y sociales de la Guerra de Irán, que fue por tanto derogado por 166 votos a favor, 177 en contra y cinco abstenciones, resultado tras el que el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, sostuvo que volverá a llevar al Congreso "las veces que haga falta".
Durante su última intervención en el debate, Bustinduy, advirtió que "no hay un argumento, lo van a hacer por tacticismo, por cerrazón ideológica, porque se creen impunes al respecto, pero yo tengo una noticia para ustedes, no lo van a ser", apostilló, al tiempo que preguntó al PP si sus votantes "van a entender argumentos de este tenor como los que acabamos de escuchar" y si opinan que "con esto les va a servir para explicar que pulsando el botón rojo van a dejar a tres millones de compatriotas desamparados a su suerte".
Tras insistir en que "no tienen un solo argumento" para defender su 'no' al decreto, el ministro se mostró convencido de que "esto no va del modelo de vivienda del Gobierno, de Pedro Sánchez ni de la izquierda, de okupas ni de pequeños propietarios". "Va de que hay tres millones de personas a las que van a dejar desamparadas a su suerte". "Ojalá los inquilinos que votan al Partido Popular tomen nota y se lo hagan pagar muy caro".
De este modo, el texto que estaba en vigor desde su aprobación en Consejo de Ministros, esto es el 20 de marzo, ha quedado derogado y sin efectos legislativos. El decreto, además de la prórroga de los alquileres, también incluía un tope del 2% a la subida que los propietarios podían aplicar a sus inquilinos.
Durante el debate, la diputada de Junts, Marta Madrenas, ha calificado la prórroga de los alquileres de "propaganda" y ha justificado su 'no' al texto debido a que es "jurídicamente muy defectuoso". "No están resolviendo nada. Solo maquillan una situación que toda la sociedad está viendo que empeora cada día que pasa", al tiempo que aseguraba que este decreto "es jurídicamente defectuoso, económicamente incoherente y socialmente ineficaz".
El diputado de Vox, Carlos Hernández, ha responsabilizado al Gobierno del encarecimiento de la vivienda por no incrementar la oferta y ha asegurado que el decreto "aplaza y agrava" el problema de la vivienda en España porque es "pan para hoy y hambre para mañana".
El diputado del PP, Daniel Pérez, ha reprochado que la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, no haya estado en la defensa del decreto. "Lo que hoy traen aquí no es política de vivienda, es improvisación, propaganda y supervivencia política", ha expuesto, a la vez que ha acusado al Gobierno de "anunciar más planes de vivienda, que viviendas entregadas".
Por su lado, el PNV ha reiterado que se abstendrían en la votación alegando que las dos medidas contenidas - la prórroga y el tope del 2% -- no se han negociado previamente y es incompatible con la prórroga del artículo 10 de la ley de arrendamientos urbanos introducida por la Ley de Vivienda.
El decreto ley ha decaído por 166 votos a favor (PP, Vox, Junts y UPN), 177 en contra (los grupos de la izquierda más CC) y cinco abstenciones (PNV), después de que la presidenta de la cámara, Francina Armengol, desalojara del hemiciclo a un grupo de inquilinas afectadas que proferían gritos de protesta.
Con esta nueva derrota en el Pleno del Congreso se elevan a 33 las votaciones perdidas por el PSOE en iniciativas legislativas en sesión plenaria. En concreto, además de los ocho decretos ley, el Gobierno ha visto caer dos proyectos de ley; el Pleno ha tumbado siete proposiciones de ley del PSOE y seis de sus socios parlamentarios.