Casado dispuesto a votar 'sí' al decreto de nueva normalidad pide al Gobierno sentarse a negociar

Casado dispuesto a votar 'sí' al decreto de nueva normalidad pide al Gobierno sentarse a negociar

El líder del PP, Pablo Casado, ha asegurado este martes que su partido está dispuesto a apoyar el decreto de 'nueva normalidad' que se convalidará esta semana en el Congreso, pero ha exigido al Gobierno que antes "se siente" con el Partido Popular a negociar cuestiones "necesarias" y que han incluido en un pacto de Estado por la sanidad, bautizado como 'Pacto Cajal' en honor al Premio Nobel.

Casado ha considerado que ese decreto es "insuficiente ante cualquier rebrote" del Covid-19 y ante "la reactivación económica y la seguridad jurídica" de España. "Haremos nuestro trabajo, daremos certidumbre legislativa si es urgente aprobar ya esta legislación una vez que el estado de alarma decayó el domingo, pero pedimos también que el Gobierno se siente con la oposición", ha señalado tras reunirse con el presidente y secretario general de la Organización Médico Colegial (OMC), Serafín Romero y José María Rodríguez Vicente.

Casado ha subrayado que ha encargado a la exministra de Sanidad y diputada del PP, Ana Pastor, que "hable entre hoy y mañana" con el ministro de Sanidad, Salvador Illa, para poder incorporar medidas "fundamentales" a esa norma, aunque "sea en el curso de su tramitación" parlamentaria.

En concreto, ha enumerado un decálogo de puntos que el PP ha recogido en el llamado 'Plan Cajal', un pacto de estado sanitario que han presentado en la comisión de reconstrucción del Congreso. Según ha dicho, ese acuerdo es "el mejor" legado a las próximas generaciones tras la pandemia. "Es un pacto entre generaciones por la salud pública y el sistema sanitario, como hicimos en 1995 con el Pacto de Toledo por las pensiones", ha señalado, para defender que los políticos "se queden sin vacaciones" para "encerrarse" en la Cámara Baja y poder sacar adelante ese acuerdo "cuanto antes".

Entre las medidas incluidas en ese plan, el PP plantea la creación de una Agencia Nacional para coordinar todo el sistema sanitario, con representantes de las autonomías bajo un mando del Ministerio de Sanidad. Además, esa agencia contaría con una unidad específica de prevención y seguimiento de pandemias. En segundo lugar, ha defendido un "refuerzo de la atención primaria", que incluya refuerzo de personal y de las infraestructuras, "haciendo corredores frente a infecciones desde urgencias hasta áreas específicas de hospitalización". Como tercera medida, ha propuesto la creación de "un pool nacional de profesionales sanitarios para que se puedan desplazar a las zonas donde se necesitan refuerzos para combatir algún tipo de pandemia". También ha defendido que "se clarifique la situación de los médicos MIR", que han estado en esta pandemia "sin oficializar su plaza". En cuarto lugar, ha planteado un "plan Covid-19" para el seguimiento de enfermos curados pero que puedan tener "secuelas importantes" y para elaborar un "plan de choque por las listas de espera que se han sobrecargado al no poder atender a los enfermos de esas patologías por el colapso hospitalario". En este punto, ha defendido que los profesionales infectados se tiene que calificar como "enfermedad profesional", con la "remuneración que han fallecido de acuerdo con esa peligrosidad".

También ha apostado por potenciar la telemedicina y la digitalización del sistema sanitario para que con las nuevas tecnologías los hospitales no tengan "tanta sobrecarga". En sexto lugar, ha pedido impulsar una "sanidad exterior más cualificada y con más recursos", así como una "reserva estratégica de material" ante otra posible pandemia.

Casado también ha planteado una atención a los mayores en sus residencias o a nivel domiciliario teniendo en cuenta la "cronicidad de las enfermedades" y las "pluripatologías"; una apuesta por la investigación nacional y un refuerzo del presupuesto en I+D+i; y coordinación legislativa en materia sanitaria para eliminar duplicidades y evitar recurrir al estado de alarma.

En su décimo punto de este 'plan Cajal', el PP propone una financiación "acorde y suficiente para todo el sistema sanitario nacional" que, a su juicio, tiene que verse en refuerzo de plantillas, central de compras a nivel nacional y cartera básica de servicios entre las comunidades. También ha defendido un refuerzo de los centros nacionales señeros como el de investigaciones oncológicas o el Instituto Carlos III y una apuesta por la sanidad rural.

Un plan jurídico para no volver al estado de alarma

El líder del PP ha exigido de nuevo al Gobierno impulsar un plan jurídico con la normativa en vigor, como la Ley de Orgánica de Salud Pública de 1986 que permite a su juicio mantener el mando único si se necesitara y limitar la movilidad. "Hace falta trazar un plan jurídico ante cualquier rebrote, es urgente", ha resaltado, para insistir en que el PP cree que las leyes vigentes son "perfectamente válidas" pero está dispuesto a colaborar si el Gobierno cree que hay que adaptarlas.

De la misma manera, ha urgido al Gobierno a impulsar un plan económico como el que ha presentado el PP, que incluye extender los ERTES hasta diciembre, ayudas a las liquidez, medidas para los sectores afectados y bajadas de impuestos. Casado ha asegurado además que el PP quiere crear una Oficina Nacional para la atención a las víctimas del Covid-19 y el reconocimiento de los fallecidos. En este punto, ha recordado que el INE y el Instituto Carlos III cifran las víctimas en "más de 40.000". "Lo que pido es que el Gobierno reconozca de una vez la cifra real de fallecidos. No pasa nada. Todo Gobierno se puede equivocar y desgraciadamente algunos gobiernos han podido ocultar información. Pero lo importante es que vayamos al homenaje del día 16 sabiendo cuántos españoles perdieron la vida por culpa del coronavirus. No es mucho pedir. No nos cansaremos de reivindicarlo, es lo que merece la nación española", ha afirmado.

"Maquillaje político" ante la proximidad de las elecciones

La portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, ha respondido a Casado asegurando que, si los populares quieren hablar, se hablará con ellos pero ha dejado claro que el Gobierno desconfía de las intenciones de los "populares", sobre todo tras ver el comportamiento "inadmisible" del partido de Casado en Europa.

María Jesús Montero |EFE

"Vuelvo a solicitar al PP que defienda a España en Europa" y que lo haga de forma "leal" y "sin dobleces", ha dicho Montero, quien ha añadido que lo que está en juego es el futuro del país, y por eso se necesita "a todas las fuerzas políticas sin fisuras". Y ha añadido que "toca defender los intereses del país, no estar pidiendo condiciones" para los fondos por una "supuesta desconfianza en la gestión del Gobierno" que el PP quiere transmitir.

Cuando ha conocido las intenciones del PP de negociar el decreto, la portavoz del Ejecutivo ha dicho temerse que el Partido Popular recurra a esta estrategia dialogante como "maquillaje político" ante la proximidad de las elecciones gallegas y vascas, porque le pueda interesar pensando en la cita con las urnas del 12 de julio y ha dejado clara su desconfianza, augurando que la moderación que hoy vende el PP desaparecerá mañana en la sesión de control del Congreso.

A pesar de todo, la ministra ha asegurado que el Gobierno se reunirá con el PP "una o cuantas veces sean necesarias", porque desde el principio ha "tendido la mano" a este partido.

Acto seguido ha vuelto a pedir a los "populares" que abandonen su "seguidismo de la ultraderecha" y la "competición por el insulto y la noticia falsa" con Vox y decidan participar "en todos los instrumentos que ellos mismos han solicitado", como la Comisión de Reconstrucción.