Un informe desvela una nueva posibilidad sobre cómo pudo morir Julen

Un informe desvela una nueva posibilidad sobre cómo pudo morir Julen

El pequeño Julen habría podido morir a consecuencia de golpes de piqueta en la cabeza procedentes del primer equipo de rescate. Es el argumento que sostiene un informe encargado por el dueño de la finca de Totalán. En ese informe se argumenta que la piqueta tenía 8 pelos del niño.

Además, los tres senderistas que acudieron a ayudar a los padres de Julen después de que se produjera la caída del pequeño han declarado este miércoles como testigos en el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga, encargado del caso, para manifestar lo que vieron cuando llegaron al lugar.

Julen cayó el domingo 13 de enero a un pozo de tan sólo 25 centímetros de diámetro y de algo más de 70 metros de profundidad. Su cuerpo fue encontrado a las 01.25 horas de la madrugada del sábado 26 de enero por los equipos de rescate que lo buscaban desde el momento del suceso.

Aparte de los senderistas, en estas diligencias del juzgado han declarado como testigos los padres del pequeño, quienes ratificaron lo manifestado previamente en la Guardia Civil, pero precisaron la ubicación de elementos en la zona y sobre todo en relación con el pozo. También ha comparecido la pareja del dueño de la finca.

Asimismo, está previsto que el día 12 de marzo declaren, también como testigos, el hombre que realizó el pozo, un ayudante de éste y el que hizo una zanja en la zona; mientras que el 13 irán guardias civiles que se encargaron de la investigación y Angel García Vidal, ingeniero al frente de las obras de rescate.

El primero en declarar fue el dueño de la finca, David Serrano, pero éste lo hizo en calidad de investigado por un presunto delito de homicidio imprudente. Alegó, según su defensa, que era imprevisible la caída y se ratificó en que tapó el agujero con dos bloques de hormigón nada más llegar al lugar, así como que "se puso en manos de un profesional para que le gestionara" los trámites del pozo.