La huelga universitaria en Cataluña se inicia con bloqueos en dos universidades

La huelga universitaria en Cataluña se inicia con bloqueos en dos universidades

La huelga indefinida universitaria convocada por el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) se ha iniciado este martes con bloqueos en los campus de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona y del de Manresa (Barcelona) de la Politécnica de Cataluña (UPC).

Los accesos a los edificios de los campus de la UPF se encuentran bloqueados desde primera hora de este martes, y se han producido momentos de tensión entre estudiantes en una de las puertas de acceso entre los favorables a la huelga y los que querían acceder, que finalmente han acabado saltando la verja.

Sillas y mesas amontonadas frente a las puertas de entrada, incluso con ayuda de cemento cola, han bloqueado la entrada al campus, en una suerte de "escultura" que ha podido perjudicar las instalaciones de la universidad.

Un grupo de estudiantes que sí quería asistir a clase incluso ha saltado la verja de entrada, pero no han podido salvar las barricadas de mesas y sillas, por lo que la universidad finalmente ha pedido, vía Twitter, que los estudiantes no acudieran a los campus de Ciutadella, Mar y Poblenou, para evitar incidentes.

Junto a este punto de tensión, decenas de estudiantes y profesores se encuentran en el patio de acceso, y algunos de los alumnos muestran su apoyo a la posibilidad de la evaluación única y otros su voluntad de asistir a clase, además de criticar la "irresponsabilidad" de la universidad.

Por su parte, el rectorado de dicha universidad, negocia con unos 140 estudiantes encerrados en los tres campus que tiene en la ciudad de Barcelona la evaluación única, que ha sido aceptada por su rector, Jaume Casals.

Casals ha explicado este martes en rueda de prensa en Barcelona que negocian con los estudiantes encerrados "para que abandonen su posición" y se ha mostrado partidario de atender sus reivindicaciones, que "serán mejor atendidas" desde la universidad y no como si este espacio fuese "un antro ocupado".

Casals ha lamentado, por otra parte, las "actitudes intolerantes" de los encerrados y ha hecho un llamamiento a la "responsabilidad".