El agresor de Castilleja encerró a su mujer entre llamas porque "lo volvía loco"

El agresor de Castilleja encerró a su mujer entre llamas porque "lo volvía loco"

Jesús Ruiz Prieto, el hombre que este miércoles rescató a una vecina de una casa incendiada por su marido en Castilleja de la Cuesta (Sevilla), ha dicho que el esposo bloqueó la puerta de la habitación en llamas donde estaba la mujer porque "lo estaba volviendo loco" y quería dejarla encerrada.

En declaraciones a Efe, Jesús Ruiz ha manifestado que fue su hermana Margarita la primera en escuchar los gritos de auxilio de la mujer a las 16:15 horas, cuando se percataron de que había un incendio en una de las casas de enfrente.

"Salté la valla y subí la escalera al segundo piso, allí estaba el hombre sujetando la puerta", ha relatado Jesús Ruiz, que ha añadido que el hombre se negaba a abrir la puerta alegando que "lo estaba volviendo loco, que la dejase ahí".

"Tenía intención de matarla, había echado gasolina", ha explicado Ruiz, que ha precisado que su reacción "fue quitarlo de enmedio y sacar a la mujer", y que no hubo más forcejeo.

Cuando abrió la puerta, Jesús se encontró con "la habitación en llamas, estaba todo lleno de humo, no se veía nada".

Su hermana, Margarita Ruiz, ha declarado que ella no vio lo sucedido porque se encontraba "alertando a la policía del incendio", en la jefatura que se encuentra al lado de la vivienda incendiada.

"Encontré a mi hermano con la mujer a media escalera. El hombre estaba en el salón, tranquilo, metiendo papeles en una bolsa", ha explicado.

La hermana de Jesús ha manifestado que el marido "esperó en la puerta hasta que la Policía, alertada por mi hermano que había visto lo ocurrido, lo detuvo. Era consciente de lo que había hecho".

Sobre el estado de salud de la mujer, los hermanos han relatado que cuando la encontraron "tenía los pies y la cabeza quemados, no podía respirar y sufría un ataque de nervios".

Jesús ha manifestado que el hijo de la víctima le ha dicho que se encontraba "en observación".

La vivienda en la que vivía el matrimonio, una casa adosada en la calle Alejo Carpentier, muestra señales del incendio en su exterior y permanece precintada por la Guardia Civil.