Un chalet en Navalcarnero (Madrid) se ha convertido en el epicentro de un conflicto familiar entre una madre y su hija.
Dolores, una mujer de 80 años, asegura que vendió su vivienda en Alcorcón después de que su hija le prometiera que se encargaría de sus cuidados si se mudaban juntas. Por ello, ambas compraron un chalet en Navalcarnero: Dolores aportó el 40 % de la propiedad y su hija, Yolanda, se hizo cargo de la hipoteca.
Sin embargo, meses después, la situación familiar se deterioró y la mujer asegura que su hija "le hace la vida imposible". La anciana reconoce que no entiende cómo han podido llegar a esta situación, ya que "siempre hemos tenido una relación muy buena".
Por su parte, Yolanda niega los hechos y asegura que su madre "me ha hecho un daño irreparable".