El Ayuntamiento de Madrid pondrá en marcha el próximo viernes 23 de octubre un nuevo desvío provisional de tráfico en las obras de soterramiento de la A-5. El cambio afectará a uno de los carriles en sentido salida, a la altura de la calle Illescas.
En ese punto, el carril izquierdo mantendrá su trazado actual, mientras que el derecho se desviará hacia el otro lado de la boca del túnel. El espacio que quede libre se aprovechará para continuar con los trabajos de la obra, entre ellos la reposición de la canalización de agua potable.
Mientras avanzan estas actuaciones, el interior del túnel empieza a mostrar elementos como los revestimientos, los sistemas de ventilación y las salidas de emergencia. En las próximas semanas está previsto demoler las rampas de acceso a la M-30 para conectar definitivamente los túneles. Estos trabajos obligarán a realizar nuevos cortes de tráfico.
En superficie, algunas zonas ya han entrado en la fase de urbanización. Los trabajos incluyen la adecuación de las calzadas para el tráfico local, la construcción del futuro carril bici y la creación de las primeras zonas verdes.
Aunque todavía quedan actuaciones importantes, el avance de las obras permite vislumbrar la transformación de este tramo de la A-5, donde el soterramiento dará paso a nuevos espacios urbanos.